Pese a las acciones del gobierno mexicano contra las principales organizaciones criminales, que han derivado en la captura o neutralización de importantes cabecillas, la presencia de grupos criminales mexicanos en operaciones vinculadas con el narcotráfico y la producción de drogas sintéticas en Centroamérica, Sudamérica y Europa fue documentada en el Informe 2025 de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), publicado en febrero.El organismo de Naciones Unidas, encargado de supervisar el cumplimiento de los tratados internacionales sobre drogas, documenta una tendencia clara: las redes criminales del país son cada vez más activas en esquemas internacionales de producción, distribución y tráfico de drogas.Presencia en CentroaméricaEn Centroamérica, la JIFE identifica de forma explícita a las dos organizaciones criminales más poderosas de México y señala que:"Los retos que plantea el comercio de drogas se han seguido viendo exacerbados en Honduras debido a la implicación de organizaciones delictivas transnacionales, como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, cuya base de operaciones está en México; el Tren de Aragua, con base de operaciones en la República Bolivariana de Venezuela; y el Clan del Golfo, con base de operaciones en Colombia.