El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que elimina restricciones a la circulación de vehículos todoterreno utilizados por empleados federales en áreas de conservación ambiental. Además, exige revisar regulaciones vigentes desde los años 70.En el texto firmado por el presidente dice: “Los reglamentos anteriores sobre el uso de vehículos todoterreno en terrenos, carreteras y senderos federales, debían hacerse de acuerdo con criterios mal definidos supuestamente destinados a minimizar los impactos en los recursos y los conflictos entre los diferentes usuarios”.Añade que “estos criterios, que no son obligatorios por ley, son difíciles de implementar debido a su ambigüedad e incluyen garantizar que el uso de vehículos todoterreno en determinados lugares no afecte negativamente los valores naturales, estéticos o paisajísticos del lugar”.“Estos criterios vagos y subjetivos a menudo generan obstáculos para la producción de energía y madera, y el mantenimiento de servicios públicos, retrasos en los permisos y prohibiciones de facto para el senderismo y otras formas de recreación que requieren el acceso a zonas remotas”.¿A quiénes afecta la medida?De esta manera, Donald Trump rescinde dos decretos presidenciales que obligaban a las agencias federales a limitar el uso de motocicletas, cuatriciclos y otros vehículos offroad en áreas donde pudieran afectar la fauna, el paisaje o generar conflictos con otros usuarios de tierras federales, informa la agencia EFE.Destaca que “las tierras federales incluyen parques nacionales, bosques, refugios de vida silvestre y otras áreas públicas administradas por el gobierno federal para fines de conservación, recreación y actividades económicas como la explotación forestal, minera y energética”.La orden ejecutiva de Trump, firmada a fines de mayo de 2026, instruye al Departamento del Interior, al Departamento de Agricultura y a otras agencias federales a modificar o eliminar las regulaciones derivadas de esos decretos, con el objetivo de ampliar el acceso y el uso múltiple de las tierras federales.Desde que volvió a la Casa Blanca en enero de 2025, Trump ha impulsado una agenda ambiental centrada en la desregulación y la expansión de actividades energéticas y productivas.Entre sus principales medidas destacan la revisión y eliminación de normas consideradas restrictivas para la industria, el impulso a la producción de combustibles fósiles como el petróleo, el gas y el carbón, así como la agilización de permisos para proyectos de infraestructura y energía en tierras federales.También ha promovido cambios en la gestión de áreas públicas, priorizando el acceso y el uso múltiple de estos territorios sobre criterios ambientales más estrictos, lo que ha generado preocupación en sectores conservacionistas por un posible debilitamiento de protecciones ecológicas.Hasta principios de junio, el Servicio de Parques Nacionales no había anunciado ningún cambio en la normativa vigente. Además, la orden ejecutiva no modifica automáticamente las normas existentes. Como las agencias federales deben rehacer las disposiciones, este proceso puede llevar meses, incluso, años.Una información de Island Free Press destaca que aunque en los años 70 el gobierno ordenó a las agencias federales que desarrollaran planes formales de gestión de vehículos todoterreno, algunos parques tardaron años en aplicarlos en su totalidad mientras que crecían los conflictos entre los grupos conservacionistas y los defensores de la conducción, por ejemplo, en algunas playas.Esas disputas se intensificaron en los años 2000, cuando organizaciones ambientalistas presentaron demandas argumentando que el Servicio de Parques Nacionales no estaba protegiendo adecuadamente a las especies amenazadas y en peligro de extinción de acuerdo con las leyes ambientales federales. Tras un largo proceso de evaluación medioambiental, el Servicio implementó su normativa final sobre vehículos todoterreno en 2012.