El invierno 2026 comenzó oficialmente en la Argentina con el solsticio ocurrido el 21 de junio, marcando el inicio de la estación más fría del año. Para los pescadores deportivos, este fenómeno no solo implica mañanas heladas y jornadas más cortas, sino también cambios importantes en el comportamiento del pejerrey, una de las especies más buscadas del país.

A medida que las temperaturas descienden, los pejerreyes modifican sus hábitos. En consecuencia, muchas técnicas que resultan efectivas durante el otoño o la primavera pierden rendimiento y obligan a los aficionados a adaptarse para seguir encontrando pique.

El frío cambia el comportamiento del pejerrey

Aunque popularmente se lo considera un pez que puede capturarse durante todo el año, el pejerrey es una especie estenotérmica, es decir, desarrolla sus funciones vitales de manera óptima en aguas que oscilan entre los 16 y 18 °C. Por esta razón, cuando llegan las heladas y el agua pierde temperatura, los peces suelen abandonar los primeros estratos de la columna de agua para buscar sectores más profundos y estables térmicamente. Como resultado, el pescador debe replantear tanto la ubicación de búsqueda como el tipo de aparejo utilizado.