Fernando Bonete (Albacete, 1992) recurre a Alejandro Dumas casi sin pensarlo cuando se le pregunta qu� autor cl�sico habr�a entendido mejor el lenguaje de TikTok e Instagram: �Sigue siendo el gran rey de la literatura, con su combinaci�n de entretenimiento y valor�. Luego se detiene un instante y suelta otro nombre mucho m�s inc�modo: �Quien m�s papeletas tiene para ser cancelado hoy en las redes sociales probablemente sea Houellebecq�.Profesor universitario, escritor y uno de los divulgadores culturales m�s influyentes en espa�ol, Bonete lleva a�os hablando de libros en el entorno digital. Su cuenta de Instagram @en_bookle re�ne a medio mill�n de seguidores en torno a la literatura, pero en sus videorrese�as se multiplican los comentarios de usuarios irritados porque siempre tarda unos segundos en mostrar la portada del t�tulo que recomienda. �La falta de atenci�n es el gran tema de nuestros d�as. Me preocupa que quienes exigen inmediatez sean, precisamente, personas que se presuponen lectoras. Esa impaciencia me desconcierta bastante�, confiesa entre risas. Y agrega una frase que funciona como diagn�stico cultural, pero tambi�n como declaraci�n de fe: �El mejor ant�doto para ese problema es la lectura. No hay nada que estimule tanto la concentraci�n y la agudeza mental, es el acto m�s contemplativo que existe, junto con la oraci�n�.Bonete se mueve entre dos mundos que casi siempre se observan entre s� con recelo: la academia y las redes sociales. Tambi�n defiende que el auge de los creadores de contenido no es una amenaza para la cr�tica tradicional, sino �una consecuencia l�gica de los nuevos h�bitos de consumo cultural�. Cada uno cumple con una funci�n distinta: �El cr�tico literario hace una labor de interpretaci�n; el profesor universitario, un trabajo de profundizaci�n y an�lisis riguroso; y el divulgador cultural habla en clave vivencial, desde las emociones y la percepci�n lectora. El problema llega cuando unos intentan hacer las cosas de otros y creen que compiten entre s��.Bonete, que hace meses salt� a los titulares por haber le�do 140 libros en el �ltimo a�o, no comparte el triunfalismo con el que suelen interpretarse algunos datos sobre h�bitos lectores en Espa�a. Aunque los informes oficiales apuntan a un crecimiento constante de la lectura como principal actividad de ocio, �l cuestiona la metodolog�a con la que se elaboran esas estad�sticas. �El bar�metro del Ministerio define como lector frecuente a alguien que lee una vez al trimestre, cosa que es cuestionable. Claro, as� sale ese 77%�, ironiza. M�s all� de las cifras, asegura que percibe un deterioro evidente en su d�a a d�a en el aula: �He notado una gran ca�da en la comprensi�n lectora y tambi�n en las habilidades de comunicaci�n escritas y orales�. Sin embargo, rechaza cargar toda la responsabilidad sobre la tecnolog�a: �La variable principal no est� en la inteligencia artificial, sino en la manera en que hemos montado esta sociedad y en c�mo los j�venes, y no tan j�venes, est�n forjando ahora sus relaciones�. Para �l, el gran reto educativo sigue siendo que los estudiantes �sepan escribir, sepan hablar y sepan pensar por s� mismos�.Para saber m�sLa irrupci�n de herramientas de IA generativa ha reabierto debates que atraviesan toda la conversaci�n cultural contempor�nea: desde los trabajos universitarios generados autom�ticamente hasta la posibilidad de que las m�quinas puedan traducir -o, directamente, escribir- libros. Bonete ha publicado recientemente su primera novela, La hija del F�nix (Espasa), una historia sobre la hija ileg�tima del dramaturgo Lope de Vega que le ha robado horas de sue�o entre el proceso de documentaci�n y el de ideaci�n. Aunque la creatividad y la originalidad son cualidades inherentes a la creaci�n humana, no cree que vaya a ser posible distinguir con claridad qu� obras est�n hechas con inteligencia artificial y cu�les no en un mercado editorial tan profuso como el actual. �El autor se cuidar� mucho de decir que ha utilizado IA y el lector tampoco tendr� maneras de saberlo a ciencia cierta�, apunta.Asume que el cambio es inevitable, pero se mantiene reticente ante el entusiasmo colectivo: �Me interesa poco aquello que una m�quina tenga que decirme. Me interesa lo que tengan que decirme otros seres humanos que hayan vivido o est�n sintiendo lo que vivo o siento yo�. Considera que la discusi�n acabar� desplaz�ndose al resultado final de la obra: �Si dejamos de hacer aquello para lo que estamos programados como humanos, el resultado ya lo conocemos. El verdadero peligro no es la herramienta, sino la renuncia al pensamiento propio�, advierte, y evoca ese futuro de individuos pasivos y adormecidos que tantas veces ha imaginado la ficci�n dist�pica. Bonete observa, no obstante, con optimismo algunas tendencias que buena parte de la cr�tica mira con desd�n: los retos de BookTok y Goodreads, el auge del romantasy o el controvertido pelotazo del dark romance. Frente al elitismo literario, �l defiende una postura pragm�tica. �Me da igual lo que leas, pero por favor, lee�, repite varias veces durante la conversaci�n. �Cuando leamos lo suficiente, ya hablaremos de qu� y c�mo lo hacemos�."Me interesa poco aquello que la IA tenga que decirme, me importa lo que escriba otro humano que haya vivido y sienta lo mismo que yo"Mientras tanto, considera positivo cualquier fen�meno que acerque libros a nuevos lectores, incluso aunque exista cierta superficialidad o exhibicionismo asociado a las pantallas. �Qui�n no ha subido una story leyendo en la playa o alg�n pasaje de la novela de moda? �Me alegra profundamente que, junto con lo que comemos o vestimos, tambi�n la literatura y el conocimiento se posicionen como algo atractivo�, sostiene. Esa dimensi�n performativa de la lectura -leer para construir una identidad p�blica, para proyectar una imagen en internet- no le incomoda demasiado. De hecho, cree que siempre ha existido: �Lo que escribimos y lo que leemos ha sido durante toda la historia un elemento constitutivo de qui�nes somos�.M�s cr�tico se muestra con el papel de las familias y de la pol�tica educativa: �La responsabilidad primera de que un ni�o lea en casa es de los padres. Las familias suelen desembarazarse de esa obligaci�n y trasladarla completamente a los profesores�, afirma. Pero este h�bito no puede fomentarse nunca desde la imposici�n: �No queremos forjar lectores circunstanciales que lean bajo obligaci�n durante dos o tres cursos. Lo importante es que existan lectores verdaderamente habituales�. Y para eso, recalca, hay que generar deseo antes que disciplina. En una cultura cada vez m�s acelerada, Bonete defiende la lentitud de la lectura como una forma de resistencia intelectual. �Recomendar libros ya no consiste solo en hablar de literatura, sino tambi�n en convencer a la gente de que todav�a merece la pena dedicar su tiempo a los ellos�.
Fernando Bonete, el 'influencer' literario que lee 140 libros al a�o: "Dumas sigue siendo el gran rey de la literatura que combina entretenimiento y valor"
Fernando Bonete (Albacete, 1992) recurre a Alejandro Dumas casi sin pensarlo cuando se le pregunta qu� autor cl�sico habr�a entendido mejor el lenguaje de TikTok e Instagram:...









