La cosa debería ser bastante sencilla. Tras los insultos a un líder político (en realidad a cualquier persona), la condena firme e inequívoca. Pero no, en medio del lodazal en el que la derecha ha convertido la vida política, para el PP lo sencillo siempre encuentra otros caminos alternativos.PublicidadEste sábado, la celebración del CE Sabadell por su ascenso a Segunda División se vio empañada cuando desde el balcón del Ayuntamiento el portero del equipo incitó a los congregados a insultar a Pedro Sánchez. Diego Fuoli dijo: "Voy a soltar una expresión y vosotros contestáis con lo que os salga: Pe-dro Sánchez...". Al otro lado, numerosos aficionados respondieron coreando: "¡Hijo de puta!".Lo que sucedió a continuación les sorprenderá (o no). Comunicado de Fuoli pidiendo disculpas "a todo aquel que se pudiera sentir ofendido" (como si no hubiera un nombre y un apellido al que se dirigieron los insultos), comunicado del club lamentando los hechos aunque sin citar al futbolista y, para remate, comunicado del PP.PublicidadEn el caso de este partido, la linde que han tomado ha sido justificar los insultos y hablar del independentismo.PublicidadEn su comunicado, el PP habla de "crítica" al Partido Socialista y a Pedro Sánchez. Habrá que explicarles que "hijo de puta" no es una crítica política, sino un insulto.Por otro lado, califican los insultos de "reacción espontánea en un momento de euforia deportiva" y dicen que "cuando los señalados eran quienes se sienten españoles, constitucionalistas o simplemente no compartían el discurso independentista, no había escándalo". Con estos bueyes hay que arar.
Las redes retratan al PP de Sabadell y su bochornoso comunicado tras los insultos a Pedro Sánchez: "Lo mejor era quedarse callados, pero es su naturaleza"
La cosa debería ser bastante sencilla. Tras los insultos a un líder político (en realidad a cualquier persona), la condena firme e inequívoca.












