Buenos días, El resultado de la votación de las primarias que ha celebrado Junts este fin de semana para escoger a su alcaldable por Barcelona es todo un síntoma de la situación que vive este partido. El ganador, Jordi Martí, no era del agrado de Carles Puigdemont, que intentó por todos los medios disuadirlo para que no se presentase como candidato. Incluso se le hizo una oferta profesional para que dejase la política. Puigdemont no ocultó sus simpatías hacia otro concejal del Ayuntamiento de Barcelona, Josep Rius, aunque en los últimos meses hubo también ofertas a profesionales independientes fuera del partido.El proceso de designación se iba alargando de forma incomprensible y Jordi Martí decidió dar un paso al frente y anunciar su candidatura para presentarse en unas primarias. Rius declinó presentar batalla y la dirección de Junts, en su objetivo de tratar de impedir el triunfo de Martí, se sacó de la manga en el último minuto a la diputada del Congreso Pilar Calvo como alternativa. Estaba claro que esta experiodista de TV3 contaba con el plácet del presidente Puigdemont y este argumento, al margen de las virtudes que podía atesorar la candidata, se consideró que podía ser decisivo para lograr el triunfo. En una lucha entre Martí y Calvo, la cúpula de Junts estaba convencida de la victoria de su candidata. Sin embargo, otros dos militantes, Jaume Alonso-Cuevillas y Glòria Freixa, se presentaron también a la batalla y, desoyendo los consejos de la dirección, se han mantenido en liza hasta la votación final. Nadie les pudo convencer para que se quedaran en casa.Al final, la votación dada a conocer ayer es clara: Martí ha obtenido un 40,29% de los votos (253), mientras que Calvo ha sido la segunda con un 29,30% (184). Alonso-Cuevillas ha sido tercero con un 18,63% (117 votos) y Freixa ha quedado cuarta con un 11,15% (70 votos). Un miembro de la dirección aseguró ayer que, si estos dos últimos no se hubieran presentado, Calvo hubiera ganado. En fin, es una especulación que no lleva a ninguna parte. En todo caso, sí que lleva a escribir que la influencia de Puigdemont desde Bruselas sobre la militancia de su partido es limitada.Es evidente que su vuelta a Catalunya, tanto tiempo retrasada por las dificultades en aplicar la ley de Amnistía, le permitiría tener un mayor control sobre el partido y animar a unas bases que sienten la preocupación demoscópica que anticipa la llegada de Aliança Catalana. Hoy por hoy, Junts ha apostado por hacer una oposición frontal tanto en la Generalitat como en el Ayuntamiento de Barcelona, mientras navega en las procelosas aguas de la política española como puede.En el Congreso se ha de reconocer que Junts ha sacado rentabilidad política a sus siete diputados. Es el partido que más titulares y espacio ha ocupado en la prensa en esta legislatura española que encara ya su recta final. En la etapa que estaba alineado con la mayoría de la investidura, Junts siempre fue el socio más díscolo y nunca se sabía si iba a votar a favor del Gobierno o lo iba a dejar en la estacada. Y también, una vez decidió marcar distancias con el PSOE, ha atraído el interés mediático por si iba o no a apoyar la moción de censura del PP. Junts, siempre en boca de todos.Algunas veces ha tomado decisiones muy discutibles, como la de votar en contra de la creación del Consorci d’Inversions, para garantizar que la obra pública que se presupuesta en un determinado año se acabe realizando, o también estar en contra del nuevo sistema de financiación autonómica, que supone una mejora clara para Catalunya. ¿Hubiera votado Junts de forma diferente si Puigdemont estuviera en Catalunya? Es una pregunta que no tiene respuesta. Lo que está claro es que el líder de Junts tendría un poder de intermediación directo y sobre el terreno, que difícilmente tiene en BruselasEstá por ver si esta influencia que ha gozado en esta legislatura por la caprichosa aritmética parlamentaria será recompensada en un futuro o sus diputados han perdido una gran oportunidad de no sacarle un mayor partido. En todo caso, si Junts es coherente, no puede apoyar a un PP que ha mantenido un discurso muy agresivo contra su líder y se ha opuesto a una reivindicación tan exigida por Puigdemont como la oficialización del catalán y las otras lenguas del Estado en las cámaras europeas. El PP no ha hecho esfuerzos por atraerse a Junts a su causa y por ello es prácticamente imposible que le regalen el adelanto electoral. Una cosa es dejar en evidencia a Sánchez por su debilidad parlamentaria y otra votar una moción de censura.Sobre su relación con el Gobierno, en Junts existe una lógica estupefacción. Los dos negociadores con los que mantuvieron largas conversaciones en Suiza y otros lugares de Europa para avanzar en un encaje de Catalunya en España están fuera del circuito político. Primero, Santos Cerdán, y ahora, José Luis Rodríguez Zapatero. Y Pedro Sánchez no ha encontrado o no ha querido encontrar un sustituto para retomar las negociaciones en este final de legislatura. Las conversaciones que existen ahora entre el ministro de Justicia, Félix Bolaños, y la jefa de filas de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras, son puntuales y están muy alejadas del espíritu de las reuniones de Suiza con un mediador internacional.Sánchez puede pensar que la agresividad pública que exhibe ahora Junts contra el Gobierno es suficiente para no intentar una vía de acercamiento. O también que, ya puestos en clave electoral, mantener un distanciamiento público con Puigdemont ya le va bien para mejorar sus resultados fuera de Catalunya. La fotografía de la que tanto se habló entre Sánchez y Puigdemont ya no se hará fuera de España. En todo caso, si la ley de amnistía supera todos los embates que aún le quedan, se celebraría en el Palacio de la Moncloa y como un gesto de normalidad institucional. Pero hoy es una foto que no gusta a ninguno de los dos.Puigdemont no ha cambiado de parecer desde el inicio de la legislatura. Considera que el Gobierno central ha incumplido una larga serie de compromisos, y pone de ejemplo los informes del mediador internacional, el salvadoreño Francisco Galindo, que así lo atestiguan, según fuentes de Junts. Si Sánchez quisiera retomar las conversaciones, con el objetivo de intentar la aprobación de los presupuestos del próximo año, debería antes que nada cumplir lo que está pendiente. Que no haya nadie del PSOE o del Gobierno que pretenda reabrir esta vía es un argumento que lleva a la dirección de Junts a pensar que Sánchez ya da por perdida la negociación presupuestaria y que su estrategia es simplemente ganar tiempo. Cuando se oficialice el desacuerdo para aprobar las cuentas del 2027, entonces ya no habría argumento para adelantar las elecciones. Marzo tiene muchos números para celebrar las elecciones. Será el momento en el que Junts haga balance de esta legislatura. Para Puigdemont, posiblemente ha sido una oportunidad perdida. Y es difícil que en el futuro se vuelvan a dar las condiciones especiales que se han dado en esta.Esta pasada semana celebramos por tercer año consecutivo nuestro consejo de redacción abierto a los suscriptores. Es una iniciativa que pretende mostrar de forma transparente cómo hacemos nuestro trabajo. Aquí pueden ver la sesión integra.Y felicitar a nuestra corresponsal en Berlín, María-Paz López, que el pasado jueves recibió el premio de periodismo europeo Salvador de Madariaga.COMO CADA LUNES, AQUÍ LES DEJO UNA SERIE DE REFERENCIAS PUBLICADAS ESTA SEMANA EN 'LA VANGUARDIA' QUE NO SE PUEDEN PERDERCarina Farreras nos acerca a cómo es la vida hoy de los estudiantes que obtuvieron las mejores notas de selectividad hace diez años.Impactante reportaje de Gemma Saura sobre la vida de un menor que acabó en una cárcel siriana acusado de ser un asesino yihadista.Silvia Colomé nos informa sobre un libro icónico en la historia del arte escrito por Giorgio Vasari sobre los autores del Renacimiento. El libro se publica ahora en catalán.Susana Quadrado entrevista a una joven, hija de un maltratador, que explicó el drama de su vida al Papa en el acto del Estadi Olímpic.Rafael Ramos da su visión sobre la Gran Bretaña actual, cuando se cumplen diez años del Brexit.Sobre dos asuntos políticos que marcan la actualidad estos días, les dejo aquí dos buenos resúmenes que afectan al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y al empresario Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Los dos textos han sido realizados por Carlota Guindal y Joaquín Vera.En Mejora Continua de esta semana se dedica a nuestro informativo en la web, Claves del Día, que cumple un año de funcionamiento.Y ESTOS SON MIS ARTÍCULOS DE LA PASADA SEMANA:-Martes, 16 de junio: El turismo no es tan malo-Miércoles, 17 de junio: La IA necesita humanos-Jueves, 18 de junio: Periodismo, pese a todo- Viernes, 19 de junio: Los “chicos” influyen en el G-7-Sábado, 20 de junio: Ayuso no puede disimular-Domingo, 21 de junio: La UE gana tras el BrexitDirector de La Vanguardia desde marzo de 2020. Ha trabajado como redactor en las secciones de Política, Sociedad y Ciudades de La Vanguardia, donde entró en 1992