El consejero delegado de Microsoft, Satya Nadella, ha afirmado que la sociedad no tolerará que un pequeño grupo de empresas controle la economía de la inteligencia artificial. En una entrevista concedida a The Wall Street Journal, el directivo critica la actual concentración de poder en el sector y defiende una estrategia orientada hacia el desarrollo de modelos de IA más económicos y controlados por los usuarios.

“No se puede decir: Todos los empleos de oficina van a desaparecer y esto podría incluso convertirse en un arma, y usaremos todo nuestro poder para construir centros de datos”, declara ahora el jefe de Microsoft, la primera empresa que ayudó a OpenAI a convertirse en un gigante de la IA con inversiones de decenas de miles de millones de dólares en su etapa inicial. Sam Altman, líder de OpenAI, ha sido uno de los principales ejecutivos del sector que han entonado discursos apocalípticos sobre esta tecnología.

Microsoft y OpenAI protagonizaron una alianza de 2023 a 2025, en la que la startup recibió enormes inyecciones de capital por parte de la multinacional a cambio de un acceso prioritario a sus modelos de IA. Nadella fue una figura clave en el regreso de Altman a la dirección OpenAI una semana después de ser sustituido por su propia junta directiva por “no ser honesto en sus comunicaciones” con ella.