Jordan Saucedo

Ciudad de México / 22.06.2026 00:05:01

Al cierre del primer trimestre de 2026, el ingreso laboral mensual promedio de los trabajadores formales en México fue de 15 mil 204 pesos. Con ese nivel salarial, contratar una póliza de gastos médicos mayores implica destinar alrededor de 31 por ciento de los ingresos anuales de un trabajador.Esta carga salarial supera ampliamente la observada en otras economías. En Brasil, una cobertura similar representa cerca de 14 por ciento del ingreso anual de un trabajador formal; en Estados Unidos equivale a alrededor de 11 por ciento y en Alemania a apenas 8 por ciento.Un análisis realizado por MILENIO con información de organismos reguladores del sector asegurador de cada país y de México, ¿Cómo Vamos?, a partir del costo de las pólizas y los ingresos promedio de los trabajadores formales, muestra que México se encuentra entre las naciones donde acceder a un seguro médico privado exige un mayor esfuerzo financiero para los hogares.En lo que va de 2026, las primas de gastos médicos mayores para personas de entre 30 y 50 años oscilan entre 25 mil y 57 mil pesos anuales, con aumentos de entre 15 y 20 por ciento respecto al año previo, una tendencia que ha ampliado la brecha entre el costo de la cobertura y el crecimiento de los ingresos laborales.La combinación de salarios relativamente bajos y primas cada vez más elevadas coloca a México por encima de economías como Estados Unidos, Brasil y Alemania en términos de la proporción del ingreso que debe destinarse para contratar protección médica privada.Uno de los pocos casos que supera a México es Argentina, donde la elevada inflación impulsó de manera significativa el costo de los servicios médicos y de las pólizas privadas, incrementando aún más la presión sobre los ingresos de los hogares.Factores de presiónCristóbal Ponce, presidente del Comité de Salud y Vida de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (Amasfac), dijo que una parte de esto se debe al deterioro de la capacidad de atención del sistema público de salud, que obliga a una mayor parte de la población a recurrir a servicios privados.“Las personas que tienen capacidad terminan en los sistemas privados”, explicó.En Brasil, por ejemplo, el sistema mixto de salud ofrece una cobertura pública más amplia, lo que reduce la necesidad de contratar seguros privados. En Alemania, el sistema público tiene una cobertura prácticamente universal, por lo que las pólizas privadas suelen funcionar como complemento y no como sustituto de la atención médica.