Actualizado a las 09:06h.
Las cadenas y programas de televisión tienen como uno de sus objetivos principales alcanzar buenas audiencias, ya que estas suelen ser un indicador clave de su éxito y relevancia entre la competencia.
Además, para muchas televisiones no se trata únicamente de atraer a un gran número de espectadores, sino también de ofrecer contenidos de calidad que sean bien valorados, capaces de generar interés y fidelidad, dentro de una variedad acorde con el público objetivo.
En España, tanto la televisión pública como la privada compiten por dicha audiencia y, en el caso de las últmas citadas, las audiencias suelen estar directamente vinculadas a los ingresos publicitarios, lo que influye en la elección de formatos y contenidos. Por su parte, la televisión pública, aunque no depende exclusivamente de la publicidad, sí tiene que justificar su financiación a través del servicio público y la aceptación social de su programación.
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