CATALU�A

Entrevista

Alerta de que Espa�a, principal productor europeo de cannabis, est� importando el crimen organizado, y que est� ya entr� en la fase de corromper a pol�ticos, jueces, fiscales y polic�asActualizado Lunes,

junio

01:30El aumento de la violencia con armas de fuego relacionado con el crimen organizado -seis ajusticiados solo en Catalu�a lo que llevamos de 2026- empieza a generar alarma entre la poblaci�n, mientras los cuerpos policiales reclaman m�s y mejores medios y advierten de la peligrosidad del nuevo perfil de delincuencia. El soci�logo Xavier Torrens, experto en pol�ticas de estrategia de seguridad, director del Master de la Universidad de Barcelona en Prevenci�n de la Radicalizaci�n, alerta de que Espa�a se ha convertido en un santuario para el narcotr�fico.En un reciente estudio europeo Espa�a est� junto a Rusia, Italia, Serbia y Ucrania entre los pa�ses europeos con mayor penetraci�n del crimen organizado. �Esto explica el aumento de sucesos con armas de fuego que se est�n registrando este a�o?El problema del narcotr�fico y el crimen organizado tiene tres fases en un pa�s. La primera, ya la hemos experimentado en Espa�a, es la de focalizaci�n. El narcotr�fico se dedica a producir y distribuir la droga, y su negocio y actividad se concentra en el mundo de la droga. Esto ha pasado en Catalu�a que se ha convertido en poco tiempo en el principal productor de cannabis de Europa. Es decir, ya se est� produciendo la droga en Espa�a y hemos importado el crimen organizado de otros pa�ses. Por eso, el otro d�a en la calle Balmes, en el centro de Barcelona, delante de una comisar�a y en plena visita del Papa, ajusticiaran a un criminal serbio vinculado al narcotr�fico. Sin embargo, en Espa�a hemos superado esta primera fase, ahora estamos en la segunda y caminando a la tercera. La pregunta, por tanto, no es tanto si podemos volver a esa primera fase, sino si podemos evitar la tercera.�Qu� caracteriza la segunda fase?La implosi�n, cuando la mafia ha entrado en el n�cleo. El narcotr�fico, que inicialmente est� fuera del Estado, de las instituciones pol�tica, de la econom�a formal, consigue empezar a corromper a pol�ticos, polic�as, jueces y fiscales, su manera de penetrar en el sistema. En Espa�a ya estamos en esta situaci�n tan peligrosa. Una segunda cuesti�n que implica esta fase es que el narcotr�fico entra en la econom�a formal invirtiendo en sectores como la restauraci�n, turismo, ocio... copando elementos de la econom�a formal para blanquear su capital. Un dato indicativo es que en 2008 de todos los pa�ses europeos Espa�a era el que ten�a m�s billetes de 500 euros circulando. Y el tercer factor de esta segunda fase, que es el m�s llamativo y el que m�s alarma crea, es el de la violencia.Esta oleada de ajustes de cuenta y tiroteos que se est�n registrando en Catalu�a, Andaluc�a, Valencia...Ahora estamos ante una violencia entre clanes por el control del territorio. Se matan entre ellos y son cuidadosos de que esa violencia no afecte a los ciudadanos de a pie. Sin embargo, este tipo de violencia acaba inevitablemente -y en Europa tenemos los ejemplos de Holanda y Suecia- afectando a la ciudadan�a. No est� pasando ahora mismo en Espa�a, pero no creo que tarde mucho. Quiz� unos meses, pero no muchos a�os, porque este tipo de violencia es mucho m�s dif�cil de parar cuando las administraciones p�blicas no est�n dise�ando las pol�ticas de seguridad necesarias.�Y la tercera fase?Es la de explosi�n. El narcotr�fico ya ha entrado en el n�cleo, corrompe el sistema y controla elementos del Estado. Entonces puede hablarse de narcoestado o de Estado fallido, que es lo que ocurre en M�xico o Colombia. Hay elementos preocupantes en este sentido en Europa, como el hecho de que la princesa heredera de Holanda tuviera que abandonar el pa�s y vivir en Espa�a, amenazada por la Mocro Maffia, porque la polic�a no pod�a garantizar su seguridad. Holanda, Francia, Suecia y Alemania est�n en la frontera de esta fase.�Espa�a la puede evitar?Comparemos las pol�ticas de seguridad que aplican estos pa�ses para analizar las posibles v�as para Espa�a, que seguramente deber�a ser una s�ntesis de los diferentes modelos. Por ejemplo, Francia ha decidido endurecer las penas por portar armas y por la distribuci�n de droga, pero no ha logrado frenar el narcotr�fico. En Catalu�a, la Generalitat ya ha pedido esta semana que se endurezcan las penas por tenencia de arma de fuego, cuya pena est� solo entre uno y tres a�os. El modelo sueco penaliza tambi�n al consumidor de drogas, como hace con la prostituci�n, pero no ha frenado al narco ni su violencia, como tampoco lo ha logrado Holanda con una legislaci�n muy laxa y permisiva sobre el consumo. Espa�a, de momento, ha optado -al dejar hacer y mirar hacia otro lado- por la v�a holandesa de la permisividad con los clubes cann�bicos, etc. Luego est� el modelo alem�n: el Estado ha decidido aplicar un mayor control sobre el cannabis mediante inspecciones fiscales, administrativas y policiales de los locales y negocios del sector, sumadas a la presi�n policial sobre los clanes productores. Para obtener resultados, Espa�a deber�a seguir los pasos de la lucha contra el terrorismo de ETA y alcanzar un pacto de Estado contra el narcotr�fico. Es una amenaza a nuestro sistema democr�tico. No hay que tener una visi�n partidista en este tema.La Guardia Civil y los Mossos han alertado de la falta de medios y preparaci�n para hacer frente a estas nuevas organizaciones criminales, que no dudan en emplear contra ellos armas de guerra.Llegamos tarde en el frente legislativo y llegamos tarde en dotar de medios a nuestras fuerzas de seguridad. Si no se quiere dotarlas de estos recursos, me pregunto si la otra opci�n acabar� siendo que los militares tengan que implicarse en la lucha contra el narcotr�fico. Por ejemplo, toda la entrada de narcolanchas por Andaluc�a est� subiendo a Catalu�a. �Est�n los Mossos preparados a nivel naval para eso? Es una pregunta que las autoridades se deber�an hacer con urgencia.Usted otorga especial importancia a la penetraci�n del crimen organizado a trav�s del cannabis, por encima de otras drogas. �Por qu�?Se ha convertido en un problema invisible: la gente no concibe que sea una droga dura, cuando por su adulteraci�n en los �ltimos a�os -que alcanza el 30 o el 40%- ya lo es, y hay que ponerla al lado de la coca�na o la hero�na. Si la percepci�n social sigue tan alejada de la realidad, como si vivi�ramos en los ochenta o los noventa, cuando la adulteraci�n del cannabis era solo del 5%, no podremos abordar la situaci�n con garant�as. Catalu�a, como he dicho, es el principal productor. En este sentido, Espa�a es respecto a Francia lo que M�xico es para Estados Unidos. Como en Francia se han endurecido las penas, los clanes en Espa�a han aumentado la producci�n y est�n metiendo en el negocio de una droga que se considera blanda -pero que en realidad ya es dura- a mucha gente que nunca estuvo en el crimen organizado: casi las tres cuartas partes de las detenciones en Espa�a son primeras detenciones, es decir, de personas en muchos casos muy j�venes que no se dedicaban al narco. La facilidad de este negocio en nuestro pa�s est� fomentando la guerra entre los diferentes grupos para ampliar su cuota y aumentar su poder, lo que explica los asesinatos e incidentes con armas de fuego de los �ltimos meses.