EditorialEl reciente asesinato del oficial Gerson Rosales refleja hasta qué punto los narcotraficantes han ganado poder en numerosos territorios del país. Su homicidio fue un clarísimo mensaje de intimidación a policías, fiscales, jueces y ciudadanosEscuchar29 de mayo 2026, 05:00 a. m.Los funerales del oficial Gerson Rosales, en Bribri de Talamanca, tuvieron lugar el pasado 15 de mayo. (Alonso Tenorio/Atenorio) La NaciónAnálisis de opinión en cada editorial de La Nación, medio de referencia en Costa Rica, fundado en 1946.En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.
Editorial: El crimen organizado ya desafía abiertamente al Estado costarricense
En 2024, hace ya dos años, se alertó de la existencia de al menos 200 bandas dedicadas a narcotráfico, sicariato y legitimación de capitales. Cuanto más tarden los tres poderes del Estado en alcanzar acuerdos, más crecerán las organizaciones criminales y más daño harán en el país













