Delegaciones de ambos pa�ses se hab�an reunido en Suiza para iniciar conversaciones tras la firma del acuerdo, pero poco despu�s la Rep�blica Isl�mica se levant� de la mesa.En el marco de la ceremonia de la confusi�n y el caos en que se han convertido las negociaciones entre EEUU e Ir�n, las delegaciones de ambos pa�ses ten�an previsto iniciar este domingo las primeras conversaciones de alto nivel en el complejo tur�stico de B�rgenstock, en Suiza, pero las renovadas y vehementes amenazas de Trump dieron al traste con este nuevo conato de negociaci�n.La delegaci�n iran�, encabezada por su ministro de Asuntos Exteriores, Ab�s Araqch�, y por el presidente de su Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, hab�a abandonado "el lugar de las negociaciones" ante las nuevas declaraciones de Trump amenazando con recrudecer de nuevo la guerra. As� lo comunic� la agencia oficial iran� Irna, que a�adi� que los representantes de la Rep�blica Isl�mica abandonaron la sede de las conversaciones tras reunirse con el intermediario de Catar, junto a Pakist�n uno de los dos Estados mediadores.La delegaci�n norteamericana estaba liderada por el vicepresidente de EEUU, JD Vance, y el objetivo de ese primer encuentro era intentar implementar el memorando de entendimiento firmado entre Washington y Teher�n para poner fin al conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo se ha convertido en una pesadilla para la econom�a mundial. Sin embargo, el flamante acuerdo r�pidamente tropez� con nuevos roces y desencuentros. Apenas dos d�as despu�s de la firma del memorando, la Rep�blica Isl�mica anunci� el s�bado un nuevo cerrojazo del tr�nsito por Ormuz esgrimiendo los ataques israel�es en el sur del L�bano y responsabilizando a EEUU de incumplir el acuerdo por permitirlo.Mientras, la Administraci�n Trump culpa a Ir�n de no poner freno a las provocaciones de Hezbol�. "Ir�n debe impedir de inmediato que sus agentes a sueldo en el L�bano causen problemas. Si no lo hacen, volveremos a golpear a Ir�n con mucha fuerza, igual que la semana pasada, �pero a�n m�s!", escribi� Trump en su red Truth Social.Estas y otras declaraciones fueron el detonante de que Ir�n decidiera interrumpir las conversaciones con EEUU, que deb�an haber comenzado el viernes y que los iran�es ya hab�an pospuesto. No fueron las �nicas amenazas de Trump. "Si lo cierran (Ormuz), no tendr�n un pa�s", advirti� el presidente de EEUU, quien tambi�n asegur� que "no habr� peajes en el estrecho de Ormuz durante los 60 d�as del per�odo de alto el fuego, ni tampoco despu�s de transcurridos dichos 60 d�as", en referencia a los planes de Teher�n de imponer una tasa y un seguro obligatorios para cruzar ese enclave estrat�gico.La apertura o cierre de Ormuz sigue siendo crucial para los mercados energ�ticos mundiales y, por tanto, para la marcha de la econom�a global. Habr� que esperar al lunes para ver c�mo reacciona el mercado petrolero a la espesa incertidumbre que sigue envolviendo el paso por el estrecho. El Brent, petr�leo de referencia en Europa, despidi� la semana pasada en los 80,3 d�lares por barril, su nivel m�s bajo desde el pasado 10 de marzo. Si las dudas sobre Ormuz persisten, el crudo podr�a reanudar su tendencia alcista. De ah� que para la Administraci�n Trump, cuyos ciudadanos ya sienten en sus bolsillos las presiones inflacionarias, sea vital desbloquear el paso. Trump, en su habitual tono grandilocuente, avis� de que EEUU "podr�a tomar el control" de Ormuz e incluso quedarse con "el 20% del crudo" que transita por la v�a si fracasan las negociaciones con Ir�n, que sigue sin sentirse intimidado por sus amenazas e insiste en que es indispensable parar la guerra en el L�bano para avanzar en la negociaci�n.Antes de que Ir�n abandonar� la negociaci�n, JD Vance hab�a querido exhibir un talante positivo, mostr�ndose optimista sobre la posibilidad de lograr avances en las conversaciones nucleares con Teher�n y un alto el fuego m�s duradero en el sur de L�bano. "Ahora vemos un futuro en el que todos podr�n trabajar juntos para promover la paz y la prosperidad para todos", lleg� a decir el vicepresidente estadounidense.