Por Antonio Broto |
Ginebra (EFE).- Las negociaciones para lograr un acuerdo de paz duradero entre EE.UU. e Irán arrancaron este domingo en Bürgenstock, un apartado complejo turístico en los Alpes suizos, con mucha desconfianza por parte de la delegación iraní, que acabó la jornada abandonando el edificio de las conversaciones en protesta por nuevas amenazas del presidente Donald Trump.
La delegación, encabezada por el jefe ngociador Mohamad Baqer Qalibaf, dejó el edificio después de que el mandatario estadounidense publicara en la red Truth Social un mensaje en el que amenazaba a Irán con nuevos ataques si no impedía que sus aliados de Hizbulá «causaran problemas» en Líbano.
Según la agencia estatal iraní IRNA, el desplante se produjo a raíz de que las negociaciones «entraran en una fase difícil después de 80 minutos de discusiones y una interrupción a causa de la publicación de un mensaje insultante del presidente estadounidense».
Ya antes de este incidente, la delegación de Irán, en la que también está el ministro de Asuntos Exteriores Abás Araqchí, evitó hacerse fotos en las que sus miembros estrecharan la mano de sus contrapartes estadounidenses.












