La Administración del presidente estadounidense Donald Trump dio marcha atrás en su plan de desmantelar un sistema de monitoreo oceánico considerado clave para el estudio del cambio climático y de fenómenos meteorológicos extremos, entre ellos el Niño.La Fundación Nacional de Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés) anunció el jueves que pausará el retiro de cientos de instrumentos submarinos que recopilan información sobre inundaciones costeras, olas de calor marinas y otras variables climáticas y oceanográficas.La decisión se produce después de que legisladores demócratas y republicanos criticaran el plan y advirtieran que eliminar el sistema podría poner en riesgo a las comunidades costeras y vulnerar la legislación vigente.

El Senado aprobó esta semana una medida para impedir el desmantelamiento de la red de observación.El sistema, denominado Iniciativa de Observatorios Oceánicos, fue instalado en 2016 con una inversión de 368 millones de dólares y cuenta con instrumentos ubicados frente a las costas de Oregón, Washington, Alaska, Carolina del Norte y el mar de Irminger, entre Groenlandia e Islandia.Durante la última década, los científicos han utilizado los datos recopilados por estos equipos para estudiar cómo los océanos absorben gases de efecto invernadero, cómo las olas de calor marinas afectan a las pesquerías y cuándo podrían producirse cambios en importantes corrientes oceánicas.Los datos también son empleados por pescadores y meteorólogos para consultar las condiciones del mar y mejorar los pronósticos de fenómenos como huracanes y tsunamis.La senadora republicana Lisa Murkowski afirmó que parte de la información generada por la red es esencial para comprender el Niño, el patrón climático que se formó este mes en el Pacífico tropical y que puede intensificar eventos meteorológicos extremos en distintas regiones del planeta.Aunque la NSF había argumentado que el desmantelamiento permitiría ahorrar unos 48 millones de dólares anuales en costos operativos, la agencia anunció que no continuará retirando equipos y que convocará a un panel de expertos para definir el futuro del sistema.