El plan de la administración de Donald Trump para desmantelar un sistema de observación oceánica vital para comprender la crisis climática y los ecosistemas marinos “degradaría gravemente” la precisión de las predicciones meteorológicas y los pronósticos de El Niño, con consecuencias económicas para Estados Unidos, según han advertido científicos europeos y estadounidenses.De acuerdo a una investigación publicada el mes pasado, el desmantelamiento del sistema estadounidense, que desempeña un papel fundamental en una red mundial de observación oceánica,<b> provocaría un aumento masivo del margen de error en las estimaciones anuales de las tasas de calentamiento de los océanos.</b>Como consecuencia, los pronósticos y los sistemas de alerta temprana para tormentas, ciclones tropicales y El Niño se degradarían, “a veces de forma peligrosa”, según Sabrina Speich, experta en monitoreo oceánico global de la École Normale Supérieure (ENS) de París y presidenta del panel de expertos oceánicos del Sistema Mundial de Observación del Clima.La Iniciativa de Observatorios Oceánicos (OOI, por sus siglas en inglés), gestionada por la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos, es una vasta red de sistemas de lecho marino, planeadores submarinos y plataformas de superficie ancladas que proporciona <b>datos a investigadores, responsables políticos, educadores y marineros de todo el mundo. </b>Esta iniciativa, que abarca ambas costas estadounidenses y se extiende hasta el Atlántico Norte y el Océano Austral, se ha utilizado para estudiar olas de calor marinas, proliferaciones de algas nocivas, terremotos en zonas de subducción, acidificación oceánica y variabilidad pesquera.Su desmantelamiento eliminaría un componente fundamental del Sistema Mundial de Observación Oceánica (GOOS), una red de flotadores robóticos, boyas amarradas y buques de investigación que los expertos describen como los “ojos y oídos” del océano.