EntrevistaEx ministra de Asuntos Exteriores de S�nchez y ahora decana de la Paris School of International Affairs de Sciences Po, analiza en el libro 'Solos en el mundo' (Arpa) la crisis de influencia que atraviesa la Uni�n EuropeaActualizado Domingo,
junio
03:09Arancha Gonz�lez Laya fue ministra de Asuntos Exteriores del Gobierno de Pedro S�nchez desde enero de 2020 hasta julio de 2021. Un a�o y medio en el que lidi� con la respuesta de la UE al Covid, cerr� el primer principio de acuerdo sobre Gibraltar tras el Brexit y fij� una estrategia Espa�a-�frica. Pero tambi�n acogi� al l�der del Frente Polisario en Espa�a, lo que provoc� una profunda crisis con Marruecos que se comenz� a cerrar tras la exigencia de los marroqu�es de su cese. Ahora, como decana de la Paris School of International Affairs de Sciences Po, publica Solos en el mundo (Arpa), donde desgrana la encrucijada en la que se encuentra la Uni�n Europea frente al cambio de paradigma en las relaciones internacionales.Lo primero que afirma en el pr�logo es que este libro busca entender c�mo hemos llegado hasta aqu� y c�mo Europa puede navegar esta nueva fase del orden internacionalLas certezas sobre las que se construye la Uni�n Europea han desaparecido. El orden internacional es un gran desorden. Eso hace que la Uni�n Europea necesite pensar hacia d�nde quiere ir. Porque se abre una doble v�a. La v�a del quedarse donde estamos, en cuyo caso seremos vasallos de otros. O tomamos la otra v�a, que es la de ser nosotros tambi�n un actor con poder en el mundo y escribir nuestro futuro. Y estamos en ese momento dif�cil de elegir el camino. Es un momento en el que hay un gran d�ficit de discusi�n sobre qu� queremos para nuestro futuro.Habla de falta de debate, y en el libro afirma que �si queremos seguir viviendo en sociedades abiertas, pr�speras y libres debemos asumir que tenemos que costear su seguridad�. �Cree que el Gobierno va a tener que concienciar a los ciudadanos de esta necesidad?Absolutamente s�, y me disgusta que esto no sea objeto de un debate que sea un debate colectivo, porque esto no va de qu� partido est� en el Gobierno. Nosotros tenemos que aumentar el gasto militar, de hecho lo hemos hecho, pero lo hemos hecho hurtando ese debate ciudadano.�Por qu� cree que el Gobierno no hace ese debate?Ni el Gobierno ni la oposici�n hacen ese debate porque en nuestro pa�s estamos instalados en el �qu�tate t�, que me quiero poner yo�, y no estamos hablando realmente del fondo de los problemas. Nos dedicamos a lanzar exabruptos de los unos contra los otros que tienen al ciudadano bastante cabreado y que impiden que nosotros podamos plenamente ejercer esa funci�n que tenemos que ejercer de ayudar a construir la v�a de la Uni�n Europea hacia el futuro.Dice usted en el libro sobre �frica: �Quien controla sus rutas, puertos y campos no necesita disparar misiles a Europa�.Una de las primeras cosas que yo hice al llegar al Gobierno fue una estrategia para la relaci�n entre Espa�a y �frica. Es el continente m�s cercano geogr�ficamente a Espa�a: hay menos distancia entre Espa�a y �frica que entre Madrid y Par�s. Tenemos que mirar a este continente con los ojos de quien quiere tejer una relaci�n a largo plazo, no con los ojos de quien quiere �nica y exclusivamente barricadearse detr�s de un muro.Nuestra frontera es con Marruecos. �C�mo ve la relaci�n?Yo quiero hablar m�s de c�mo tiene que ser la relaci�n. Tiene que ser una relaci�n lo mejor posible, pero desde la firmeza y la defensa de los intereses de nuestro pa�s, como ellos hacen en la defensa de los intereses de su pa�s, pero desde esa �ptica la mejor de las relaciones posibles. Estamos condenados a entendernos, y cuanto m�s entendamos que estamos condenados a entendernos, mejor nos ir�. Cuando buscamos influir en el otro de manera desleal, nos damos cuenta de que esa v�a tiene una mecha muy corta.�Echa de menos m�s firmeza de Espa�a en la defensa de sus intereses en la relaci�n con Marruecos?Quiero evitar juzgar lo que se hace, pero s� ser muy clara en cu�l es mi visi�n: lo tenemos que hacer sin complejos tambi�n como lo hacen los dem�s. Marruecos defiende sus intereses sin complejos, defendamos los nuestros sin complejos, buscando esa intersecci�n de sus intereses con los nuestros que son muchos.�Fue una defensa de nuestros intereses estrat�gicos acoger al l�der del Frente Polisario en Espa�a?El l�der del Frente Polisario ten�a un pasaporte espa�ol, y no aceptar en el territorio espa�ol a un ciudadano que es espa�ol es un delito.�Se arrepiente de esa decisi�n?No, �c�mo me voy a arrepentir yo de no haber cometido un delito? �C�mo me voy a arrepentir de haber acogido a un espa�ol en su territorio? Eso ser�a violar la ley y yo no estoy para violar la ley.Meses despu�s de eso pas� lo que denominaron �incidente fronterizo� en el paso del Tarajal, y dos meses despu�s a usted la cesaron.A m� me cesaron en un cambio de Gobierno donde salieron otros ocho ministros y lo viv� con plena normalidad. Uno sirve como ministro seg�n la voluntad del presidente, y uno cesa seg�n la voluntad del presidente, y eso lo tiene que entender uno muy bien antes de empezar.Tras su salida, para rearmar las relaciones con Marruecos se instaur� una nueva hoja de ruta la que Espa�a abandon� su tradicional neutralidad sobre el S�hara. �Qu� le parece esa decisi�n?Yo lo que creo es que el conflicto del S�hara se tiene que resolver con una negociaci�n entre las partes, porque esa va a ser la manera de conseguir que a futuro la soluci�n sea lo m�s s�lida posible y creo que hay una oportunidad importante de hacerlo ahora con la mediaci�n del representante del secretario general de Naciones Unidas, que est� muy involucrado en ese proceso. A largo plazo lo que funciona es que eso sea de una manera pactada.Pero, �qu� le parece que Espa�a haya abandonado la neutralidad?Como he sido ministra de Exteriores, procuro no pronunciarme sobre eso, porque me parece que ser�a condicionante y evito ser poco condicionante.Una semana despu�s de su toma de posesi�n, Delcy Rodr�guez aterriz� en Espa�a. �Usted recibe alguna directriz? �Se le comunic�?No, yo estaba en Bruselas en un consejo de Asuntos Exteriores y no estuve al mando de ninguna operaci�n. Fueron otros los que gestionaron su llegada a Espa�a.�Sab�a que ella no pod�a pisar territorio espa�ol?Yo soy consciente cuando se anuncia su llegada porque mi equipo me lo dice, que esta persona est� sometida a sanciones dentro de la Uni�n Europea.P. Y aunque usted estaba fuera, no form� parte del dispositivo y le comunicaron que no pod�a pisar Espa�a �Qu� cree que hab�a detr�s de aquel vuelo?R. Pues no tengo ni la menor idea, no lo s�.�ngel NavarreteY aunque usted estaba fuera, no form� parte del dispositivo y le comunicaron que no pod�a pisar Espa�a, �qu� cree que hab�a detr�s de aquel vuelo?Pues no tengo ni la menor idea, no lo s�.Cuando fue nombrada ministra de Asuntos Exteriores, �recibi� alguna directriz respecto a la influencia del ex presidente Zapatero en Venezuela?Absolutamente ninguna, y de hecho mi pol�tica con respecto a Venezuela y las acciones que yo tom� fueron en el inter�s de nuestro pa�s, no en ning�n inter�s personal de nadie. Mi pol�tica hacia Venezuela fue siempre en inter�s de nuestro pa�s y fue pol�tica discutida y debatida en el seno del Gobierno.�Alguna vez tuvo alg�n contacto con el ex presidente Zapatero para hablar sobre Venezuela dado que �l ten�a esa relaci�n tan cercana al r�gimen?El Gobierno tiene sus canales de contacto con las autoridades venezolanas. Hay un embajador en Venezuela, un embajador venezolano en Espa�a... Hay una serie de c�digos, procedimientos y procesos establecidos en las propias relaciones con las autoridades venezolanas que tambi�n las ten�a, como las ten�a con todos los gobiernos de todos los pa�ses en el mundo con los que hablaba directamente sin necesidad de intervenci�n.Por tenerlo claro, �alguna vez el ex presidente Zapatero ejerci� como mediador en las relaciones con Venezuela?No fue mediador en mi nombre. La actividad que tuviera lo hac�a en su nombre, y lo ha seguido haciendo as�.Usted estaba en el Gobierno cuando se rescat� Plus Ultra.Lo �nico que puedo decir es que hubo una decisi�n del Consejo de Ministros de adoptar un paquete de apoyo a todas las l�neas a�reas espa�olas operando en rutas, y que se hizo despu�s de un procedimiento arbitrado desde Bruselas.�Alguien en el Consejo de Ministros pregunt� por Plus Ultra? �Conoc�an la compa��a?No puedo contar los debates del Consejo de Ministros, pero s� que la decisi�n que toma Espa�a est� sometida al escrutinio de las autoridades de la Comisi�n Europea porque a ellas hay que dar cuenta siempre que uno d� una ayuda de Estado, y las autoridades comunitarias aprobaron el paquete de Espa�a.Cambiando de pa�s, habla de China en su libro, adonde ha viajado en m�ltiples ocasiones. �Qu� le parece el acercamiento de los pa�ses europeos, pese a que es un �rival sist�mico�? �C�mo se equilibra la relaci�n?Es un tema dif�cil, y es un tema que est� ahora mismo en la mesa del Consejo. Los l�deres han debatido en este �ltimo Consejo, precisamente, c�mo tiene que ser esta relaci�n con China, y es una discusi�n dif�cil dentro de la Uni�n Europea por dos razones fundamentales, y tenemos que ser capaces de discutirlos con las autoridades chinas. El primero tiene que ver con el apoyo que China presta a Rusia en su guerra contra Ucrania, que es para los europeos una cuesti�n existencial. El segundo problema es m�s peliagudo, es un desequilibrio estructural en la econom�a china, que hoy representa un tercio de la capacidad de producci�n en el mundo, y cuyo mercado no absorbe esta producci�n industrial que acaba en gran parte en el mercado comunitario. La cuesti�n ahora es c�mo se gestiona estos dos �ngulos: el de necesitar tener una relaci�n estructurada con una agenda positiva con China, pero tener tambi�n la firmeza suficiente para tratar con China de dos cuestiones que a nosotros ahora mismo nos hacen da�o.�Y c�mo se gestiona?Primero hay que buscar discutirlo con las autoridades. Los chinos hoy piensan que somos muy llorones. Para que nos tomen en serio, necesitamos hablar desde la firmeza, pero la firmeza no vac�a, sino siendo capaces de responder en caso de que los t�rminos de la discusi�n con China no lleguen a un fin que a nosotros nos parezca equilibrado. Pero hay que prepararse tambi�n con una serie de instrumentos que tendremos que desplegar para defender nuestros propios intereses econ�micos e industriales. Creo que lo m�s importante es explicarle a China que nosotros no buscamos limitar su crecimiento ni su desarrollo, pero que no podemos ser la variable de ajuste de sus desequilibrios internos.Habla del apoyo de China a Rusia en la guerra de Ucrania. En el libro afirma que no va a dejar a Rusia perder. �C�mo ve el conflicto?Lo que no podemos esperar es que China se coloque del lado de Europa en la guerra, pero nos bastar�a con que China no azuce a Rusia a seguir atacando a Ucrania. Creo que ese ser�a nuestro objetivo, porque por ahora lo que vemos es que a pesar de todo este apoyo, Rusia no ha conseguido doblegar a Ucrania. Es m�s, se ha encontrado con una resistencia nacionalista ucraniana de hierro y con una respuesta europea muy firme. Lo que vemos ahora es quiz�s un momento en el que Ucrania est� tambi�n mand�ndole un mensaje a Rusia de que quiz�s haya llegado el momento de sentarse a negociar y que lo que no consiga en el campo de batalla, no va a conseguirlo en la negociaci�n. Es decir, lo que me parece intuir en estos momentos es una posici�n de fuerza de Ucrania apoyada por Europa para que se abra una v�a de negociaci�n con Putin, que evidentemente Putin hasta ahora no ha querido.








