El endurecimiento de las restricciones impuestas por Israel contra Cisjordania a raíz de los ataques del 7 de octubre de 2023, incluidas limitaciones al movimiento de la población y al acceso de la Autoridad Palestina a fondos para financiar programas está dañando el sustento de la población y supone un creciente riesgo de inestabilidad, según ha alertado el 'think tank' International Crisis Group.El organismo ha indicado que la economía palestina en Cisjordania es desde 1967 --año de la Guerra de los Seis Días, en la que Israel ocupó la Franja de Gaza y Cisjordania, incluido Jerusalén Este, hasta entonces bajo control de Jordania, dando inicio a su ocupación de estos territorios-- cada vez más dependiente de la de Israel, una situación que ha "empeorado" por las restricciones impuestas desde el 7-O.
Así, ha explicado que durante este periodo, en el que "los ojos del mundo han estado atentos primero a Gaza y ahora a la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán", las autoridades de Israel "han endurecido las restricciones al acceso de los palestinos de Cisjordania a los fondos y a su libertad de movimiento, invocando un exagerado argumento de seguridad".
El 'think tank' ha reseñado que el ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, desde entonces "prácticamente ha cortado las principales fuentes de ingresos de la Autoridad Palestina", lo que ha provocado que "la economía de Cisjordania, altamente dependiente de Israel, se ha contraído hasta el punto de que ya no puede mantener los servicios públicos básicos".







