Jarro de agua fría para el presidente del Gobierno valenciano, Juan Francisco Pérez Llorca. Con la alcaldesa de València, María José Catalá, recientemente arropada por la plana mayor de Génova y con el primer edil de Alicante, Luis Barcala, confirmado este mismo viernes para repetir como candidato, se esperaban con máxima expectación las palabras del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, invitado al comité ejecutivo provincial organizado por el presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, en un multitudinario acto con unos 1.200 militantes.
En el ambiente, las dudas sobre el congreso del PP valenciano que sigue congelado y sobre la candidatura del presidente del Gobierno valenciano, Juan Francisco Pérez Llorca, de cara a las próximas elecciones autonómicas. Sin embargo, Feijóo no despejó la incógnita, lo que al mismo tiempo abona el campo de la especulación. Aunque desde el entorno del jefe del Consell tratan de trasladar tranquilidad y confianza en que será el elegido y que todo es una cuestión formal de plazos, lo cierto es que cuanto más se retrase el anuncio oficial más crece la incertidumbre.
Y el discurso de Feijóo, insistiendo en la importancia de la unidad del partido y con escasas referencias al jefe del Consell, alimenta aún más las dudas. “Tenemos un año, el Gobierno valenciano está trabajando, el presidente está trabajando”, fue lo más cercano que espetó en relación con el futuro, un comentario que no deja de ser una obviedad. Y ahí se quedó frente a un Pérez Llorca con cara de circunstancias.











