Escenario de vidaLas costas de la Florida y los secretos que aún emergen del océano
En tiempos convulsionados, con muchos frentes de problemas políticos, sociales o económicos, me atrevo a separarme de los acechos del día a día para escribir de un tema totalmente diferente que nos hace soñar con tesoros escondidos. Al pensar en la Florida, Estados Unidos, la mayoría de los viajeros latinoamericanos imaginan Miami, sus playas y centros comerciales. Sin embargo, existe otra Florida menos conocida y fascinante: la Costa del Tesoro ubicada entre los condados de Indian River, St. Lucie y Martin, donde los tesoros continúan emergiendo del mar, y la otra en Key West, donde las sorpresas valoradas en millones de dólares no cesan.
Numerosos naufragios españoles ocurridos durante los siglos XVII y XVIII aún nos embelesan. Aún hoy vemos personas recorriendo las playas con detectores de metales, especialmente después de tormentas, con la esperanza de encontrar monedas de oro o plata, joyas o reliquias arrastradas por las olas. Y así proliferan hoy los cazadores de tesoros en la vida real.
Uno de los episodios más dramáticos ocurrió en 1622. Ese año, una flota española cargada con plata de Potosí, oro, joyas y esmeraldas del Nuevo Mundo partió de La Habana rumbo a España. Pocos días después fue sorprendida por un poderoso huracán cerca de los cayos de Florida. Ocho embarcaciones se hundieron, entre ellas, el famoso galeón Nuestra Señora de Atocha.










