“Recuerdo que faltaba una dirección clara de la reunión, la gente hablaba pero sin turno de palabra, no estaba dirigida como tal, no era una reunión ordenada, por así decirlo”. Así describió la reunión de la dana del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) la comisaria de aguas de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Cristina Solà, en su testifical del pasado 29 de mayo, según reza el acta de su declaración, a la que ha tenido acceso elDiario.es. Por el contrario, las reuniones del Cecopi posteriores al 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos, “tienen un carácter más organizado” y “el formato es muy diferenciado, aseguró Solà.
La testigo asistió a toda la reunión del Cecopi, a excepción de las múltiples pausas, y confirmó que, poco después de las 19.00 (cuando se reanudó la reunión tras un receso “muy largo”), se comentó la situación del barranco del Poyo. “Eran unas horas que ya se conocía la información, los avisos, había estado lloviendo muy fuerte en toda la zona de Chiva [cabecera del barranco del Poyo], los pluviómetros de Chiva marcaban lluvia”, detalló la responsable de la CHJ.
Cristina Solà negó que el primer Es-Alert, remitido a los móviles de la población a las 20.11, se enviara exclusivamente por la situación en la presa de Forata:








