Ignacio Grande, secretario autonómico de Servicios Sociales, Familia e Infancia, ha confirmado este jueves ante la jueza de la dana que la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Susana Camarero, se desconectó de la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que dejó 231 fallecidos, en plena gestión de la catástrofe y pese al temor por la delicada situación de un centro de menores.
Camarero, tal como reveló este diario, abandonó la reunión del Cecopi para acudir a una entrega de premios de la patronal a pesar de que Utiel había sufrido la inundación y los responsables de Emergencias temían “hipotermias” en la localidad y a pesar de que manejaban información proveniente de una dirección general de la Generalitat sobre la falta de comunicaciones y de luz en el centro de menores de Alborache, dependiente de la Generalitat, donde en ese momento “llueve mucho” y del que temían que pudiera ser afectado por la presa de Forata. “Luego, con el paso del tiempo, supimos que no le podía afectar, pero más tarde”, ha especificado el testigo.
El alto cargo, según informan a elDiario.es varias fuentes conocedoras de la testifical, ha tildado la reunión del Cecopi de “desorganizada” tras el fin de la primera pausa larga. Si bien la consellera Salomé Pradas fue “proactiva” en la primera fase de la reunión, a partir de las 19.11, cuando anunció que se iba a enviar un mensaje a la población, el Cecopi “ya empieza a ser más caótico”, ha apostillado Grande. “Ahí ya no se toman decisiones, es flujo de información de lo que está pasando”, según ha detallado el testigo.







