A finales de 2009, la prensa española cubrió un acontecimiento inusual. Aminetu Haidar, activista saharaui, había comenzado una huelga de hambre en el Aeropuerto de Lanzarote en protesta por la negativa de Marruecos de permitirle regresar a su hogar, situado en El Aiún, territorio saharaui que Rabat ocupa ilegalmente desde 1975. Haidar se había ausentado unos días para recoger un premio en Nueva York y al aterrizar de vuelta en la ciudad que la vio nacer, las autoridades marroquíes le retiraron el pasaporte y la enviaron a España.PublicidadLa huelga de hambre de Haidar hizo tambalear la complicidad entre el régimen marroquí y el Gobierno socialista de José Luís Rodríguez Zapatero. Más aún, se coló en las televisiones de los hogares españoles, evidenciando las injusticias que enfrentan cada día los saharauis que, todavía hoy, viven bajo la dominación colonial de Rabat. En aquel momento, Lucía Muñoz era todavía una estudiante de segundo año de Periodismo que seguía escrupulosamente el caso de Haidar. La causa saharaui, explica en conversaciones con Público, marcó su carrera profesional: ya no se dedicaría al periodismo deportivo, sino a contar las historias de quienes luchan por los derechos humanos.Casi dos décadas después, produce y dirige documentales como el de Aminetu, que relata la huelga de hambre de la activista saharaui y su vuelta a casa, en El Aiún, 32 días después. La cinta se proyectaba en la Sala Berlanga de Madrid este 19 junio, en el marco del Ciclo Cine por Refugio organizado por la Comisión de Ayuda a los Refugiados (CEAR).No es la primera vez que 'Aminetu' se proyecta en Madrid...No. Ya hicimos una premier aquí, en Madrid, durante el FiSahara Madrid, que se celebró en noviembre de 2025. Luego lo llevamos a los campamentos de refugiados saharauis en el FiSáhara de este 2026, pero el documental realmente se estrenó mundialmente en marzo de este año, en el Festival de Cine de Málaga. Ahora estamos con la distribución. Queríamos ir a festivales de cine porque nos parece importante que se hable del Sáhara Occidental en estos espacios, que normalmente están más dirigidos al entretenimiento. Lo que queremos es hacer política dentro de los festivales, así que vamos a todos los lugares a los que nos llaman, incluidas las asociaciones y entidades que nos llaman para proyectarlo.Publicidad¿Qué acogida ha tenido el documental en los festivales de cine?Ha tenido diferentes acogidas. A nivel de sociedad civil, ha sido muy buena. En esto ha influido que utilizamos una narrativa de docuthriller para contar la historia de Aminetu Haidar, que es algo que no se espera en un documental sobre el Sahara. Aunque haya gente que no conoce el detalle de la situación en este territorio, sí que vivió, a través de los medios de comunicación, aquella huelga de hambre. Queríamos volver a traerles esa historia. También es cierto que la historia da para ello, porque durante esos 32 días se va creando una madeja de cosas que ocurren todas a la vez y en muy poco tiempo, como la crisis diplomática que hubo entre España y Marruecos. Por otro lado, hemos notado que el Sáhara continúa siendo una espina clavada para el PSOE y el PP, que tratan de evitar hablar de este tema. Esto nos ha pasado mucho en instituciones públicas a las que hemos ido a pedir subvenciones para el documental. Al ser una historia tan política y enquistada, no ha tenido cabida en muchos lugares, a excepción de la televisión de las Islas Canarias. Esto ha hecho que nos haya costado mucho sacar adelante el documental. Lo hemos conseguido gracias a un crowdfunding en el que 323 mecenas apoyaron esta historia.El documental fue producido por Entre Fronteras, entidad audiovisual que cofundó en 2014. ¿Cómo es para una productora pequeña trabajar en temas tan políticos en un contexto hostil?Es muy cansado y requiere mucha perseverancia. Somos periodistas autónomos (freelance) y queremos hacer seguimiento a los temas que nos interesan, como el Sáhara o las migraciones, en los que llevamos trabajando desde que fundamos la productora en 2014. Además, trabajar desde Andalucía supone una desigualdad histórica respecto a Madrid en cuanto a financiación y visibilidad. Documentales como Paralelo o Aminetu son investigaciones periodísticas a las que queremos dar profundidad para que queden como documento de memoria. También hemos hecho cosas más "pop" como Tívoli, con apoyo de Canal Sur, pero nuestro foco siempre son los derechos humanos.PublicidadEn 'Aminetu' se ve la complicidad del Gobierno español con Marruecos al permitir esa deportación sin pasaporte. Han pasado casi 20 años y la situación no parece haber mejorado. Como periodista que sigue el tema, ¿qué opina de esta relación?Creo que la situación ha empeorado. En 2022, Pedro Sánchez, de forma autónoma, reconoció la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental por primera vez. Es una forma de violencia y una "tortura lenta" que mata la esperanza del pueblo saharaui tras 50 años. Hay un desgaste emocional enorme, especialmente en las nuevas generaciones que han nacido en el exilio o bajo ocupación. Existe una guerra mediática silenciada y una guerra real entre el Frente Polisario y Marruecos de la que no se habla. España es hipócrita: se posiciona contra el genocidio en Palestina o la guerra en Ucrania, lo cuál está bien, pero no se pronuncia sobre el Sáhara o cuando lo hace, es a favor de Marruecos.En casi todo el mundo, quienes migran o quienes defienden los derechos humanos están ahora más en el punto de mira que nunca, como demuestra la aprobación del nuevo Reglamento europeo de Deportación. En este marco, también los periodistas que cubren estas historias reciben cada vez más hostilidad. ¿Cómo es hacer cine o periodismo en este contexto?Nuestra idea inicial era grabar en El Aaiún (Sáhara ocupado), pero es imposible entrar; Marruecos ha expulsado a cientos de observadores y activistas. Ni siquiera la ONU puede entrar. Es similar a lo que ocurre en Gaza con los periodistas, pero en el Sáhara lleva ocurriendo años y no se denuncia igual. Tuvimos que traer a Aminetu a Málaga para grabarla. Tuvimos que ser muy cuidadosos con su seguridad y su integridad física.¿Y cómo lo hicisteis a nivel logístico?Estuvimos acompañándola todo el tiempo. Ella estaba muy inquieta, mirando siempre si había cámaras o micrófonos en el hotel. Es normal, después de haber sufrido una desaparición forzada y detenciones, siempre vives con ese miedo de que te están persiguiendo.Aminetu Hadir dice en el documental ser "sobreviviente de una desaparición forzada" llevada a cabo por el Gobierno marroquí en 1987. ¿Ha cambiado algo en estos últimos 20 años?Las desapariciones siguen ocurriendo. Hay muchas personas que no se sabe dónde están. Es el pan de cada día de los saharauis.Quería preguntarte sobre la importancia de contar la historia de Aminetu como mujer, por su fortaleza y dignidad en un contexto tan oscuro.Su figura es más importante que nunca porque reivindica la resistencia pacífica en un mundo lleno de belicismo hecho por hombres. Pero esa resistencia no es "pacífica" para quien la ejerce; para ella fue muy violento físicamente y arrastra secuelas de salud por sus huelgas de hambre. En el documental se muestra que ella no es una heroína solitaria, sino el fruto de una red de apoyo entre la que estaba toda la gente que acudió a apoyarla en el aeropuerto de Lanzarote, su abogada Inés Miranda, o su amiga Edi Escobar, que la acompañó constantemente.Es muy interesante como mostráis esto en varios de vuestros documentales, y como integráis con ello la perspectiva de género. Desconozco si es algo que hacéis de forma consciente, pero es algo que está ahí.Lo hicimos de forma muy consciente. Hay una parte muy importante sobre la historia de Aminetu Haidar que tiene que ver con su maternidad. Se la criticó mucho por hacer una huelga de hambre y "dejar a sus hijos solos". A un hombre no le habrían hecho ese chantaje. Ella dice en el documental que "sus hijos pueden vivir sin madre, pero no sin dignidad". Cuando su hija vio el documental por primera vez aquí en Madrid, se emocionó mucho, porque no recordaba muchas de esas cosas. Todo esto es algo en lo que pienso mucho como madre.Para terminar, me gustaría saber cómo recuerda usted el caso y cómo lo vivióPara mí, proyectar el documental en los campamentos en el FiSahara de 2026 fue un cierre de ciclo. La primera vez que fui allí fue en 2009, con la Universidad de Málaga. Mi compañero Sergio Rodrigo, que también es productor y guionista de Aminetu y con quién cofundé Entre Fronteras, ya acogía a niños saharauis en verano, y fue quien nos abrió los ojos sobre la realidad del Sáhara. En 2010 le hicimos nuestra primera entrevista a Aminetu Haidar como estudiantes. La lucha del pueblo saharaui me marcó tanto que incluso dejé de lado mi idea de ser periodista deportiva para dedicarme a esto.
Lucía Muñoz, directora de 'Aminetu': "Lo que pasa en Gaza con los periodistas lleva años ocurriendo en el Sáhara Occidental"
El viernes 19 de junio, el documental sobre la activista saharaui Aminetu Haidar, dirigido y producido por













