La Pen�ltimaMi cabeza adora encontrar patrones donde s�lo hab�a charcos. De ah� el placer que me da descubrir cogidos de la mano a los dos artefactos narrativos que m�s me han deslumbrado en lo que va de a�o.David Harbour y Jason Bateman, en DTF St. LouisActualizado S�bado,

junio

01:44Mi cabeza, como la tuya, adora encontrar patrones donde s�lo hab�a charcos. De ah� el placer que me da descubrir cogidos de la mano a los dos artefactos narrativos que m�s me han deslumbrado en lo que va de a�o.DTF St. Louis es una serie de televisi�n creada por Steve Conrad, al que a partir de ahora no dejar� de prestar atenci�n. La historia que nos cuenta es mitad relato policiaco, mitad relato criminal. O sea, que nos cuenta en paralelo los esfuerzos de una pareja de agentes de la ley que han de descifrar un asesinato y las circunstancias que empujan a los implicados en el crimen. La primera sorpresa es que tanto los unos como los otros est�n perdid�simos.Para saber m�sLa ficci�n televisiva alcanz� una edad de oro gracias al retrato de la sociopat�a en todas sus variantes y escalas, pero DTF St. Louis nos demuestra que se puede contar una historia plagada de secretos y mentiras sin que asome la maldad por ning�n lado. El motor de la tragedia aqu� son todas esas cosas que nos prometieron que desaparecer�an con la adolescencia, pero que siguen estrangulando pasados los cincuenta: la soledad, la frustraci�n sexual, el desorden emocional y la sospecha de que nunca sabr�s qui�n diablos eres y qu� se espera de ti. Con un panorama as�, qui�n necesita villanos para que todo acabe como el rosario de la aurora.Mixtape, la �ltima obra de Johnny Galvatron, no es tanto un videojuego como una experiencia interactiva de tres horas de duraci�n. Describe las �ltimas 24 horas de adolescencia de tres personajes que se reparten el tri�ngulo de sentimientos con los que se afronta el oc�ano inminente de la vida adulta: la excitaci�n, el p�nico y la pereza. La mirada al futuro es lo �nico que les separa (literal y figuradamente); por lo dem�s, los tres se tiran por la misma cuesta en monopat�n escuchando el mismo temazo de Joy Division con la misma misi�n, la de palpar su presente tal y como los dem�s percibimos los recuerdos de juventud, como una colecci�n de grandes �xitos.Los momentos m�s exquisitos de Mixtape son aquellos en los que, entre subid�n y subid�n, brota algo que suelen ignorar las comedias estudiantiles, que es la expresi�n de un sentimiento intermedio entre el amor y la amistad. Algo que es un secreto a voces en la juventud y cuya existencia se niega categ�ricamente en la vida adulta. Es lo opuesto a un clich�, algo que deja a la ficci�n desvalida, sin poder recurrir a las herramientas de confianza. Por eso celebro recibir casi a la vez un videojuego que muestra con naturalidad a personajes que sienten algo volc�nico, pero a lo que no se molestan en poner nombre, y una serie de televisi�n virtuosa levantada alrededor del mism�simo misterio.