La compa��a de Elon Musk mantiene el rally burs�til gracias al �xito de su fundador entre los inversores minoristas y al tir�n en la demanda de los fondos indexados.La salida a Bolsa de SpaceX no solo ha batido todos los r�cords conocidos en Wall Street. Tambi�n ha alterado el equilibrio de poder del mercado y ha inaugurado una nueva era aprovechando la fiebre inversora por la inteligencia artificial.Una semana despu�s de su debut, la compa��a de Elon Musk ya ha demostrado que no era una OPV m�s. Ha disparado el inter�s de los peque�os inversores, que han acudido en masa a la llamada del hombre m�s rico del planeta.El d�a del debut, una sobredemanda de m�s de cuatro veces los t�tulos disponibles. Y las tres primeras jornadas de esta semana han sumado �rdenes de compra cercanas a los 370 millones de d�lares solo por parte de los minoristas, seg�n datos de Vanda Research.En los �ltimos d�as, los inversores han estado pendientes de c�mo quedaba SpaceX en el r�nking de las mayores empresas por capitalizaci�n del mundo. Esta semana, ha llegado incluso al cuarto puesto, por delante de Amazon y Microsoft, aunque al final ha cerrado en sexto lugar, con 2,4 billones de d�lares.El estreno estuvo a la altura de las expectativas. Las acciones cerraron su primera jornada con una subida cercana al 19%, hasta los 160,95 d�lares, despu�s de llegar a ganar m�s del 30% durante la sesi�n. Y para quienes pon�an en duda si ser�a capaz de mantener el pulso en las jornadas siguientes, esta semana se ha apuntado un 15% (acumula un 37% respecto al precio de la OPV).Gran parte del �xito se debe a Elon Musk, consciente de que la guerra de la valoraci�n est� perdida, se centra en el relato. Por eso, antes de la OPV, se asegur� varios anuncios con acuerdos multimillonarios con los gigantes de Silicon Valley. El martes, tras la resaca de la OPV, anunci� la compra de Cursor por 60.000 millones de d�lares para fortalecerse en IA. As� fue como super� a Microsoft en capitalizaci�n ese d�a.Viento de colaAun as�, los analistas recuerdan que otro de los factores que explica el comportamiento explosivo del valor es la escasez de acciones disponibles. Apenas el 5% del capital sali� al mercado, mientras que la mayor�a de las participaciones de fundadores, empleados y primeros inversores permanecen bloqueadas por los acuerdos de lock up. Esa limitada oferta ha provocado un desequilibrio entre compradores y vendedores que ha amplificado cada movimiento en Bolsa.Adem�s, SpaceX se ha beneficiado de un poderoso viento de cola t�cnico. Su tama�o la convierte autom�ticamente en candidata a entrar en algunos de los principales �ndices, lo que obliga a numerosos fondos pasivos a comprar acciones independientemente de su valoraci�n. Por ejemplo, MSCI ya ha confirmado su inclusi�n acelerada en varios de sus �ndices globales. Tambi�n Nasdaq 100 y Russell.La gran pregunta ahora es si la compa��a puede justificar una valoraci�n que ya supera ampliamente a gigantes industriales y tecnol�gicos no solo con ingresos mucho mayores, sino con beneficios. SpaceX es la �nica compa��a del top ten mundial por capitalizaci�n con p�rdidas multimillonarias. El debate entre relato y valoraci�n cobra fuerza. M�s all� de las previsiones iniciales con la vista puesta en 2030, y tras una semana de rodaje sobre el parqu�, empiezan a aparecer los primeros c�lculos a medio plazo.Oppenheimer ha fijado un precio objetivo de 190 d�lares por acci�n, una cifra cercana a los niveles actuales. Otros analistas creen que el valor podr�a seguir subiendo a corto plazo gracias a la entrada de fondos indexados y al fuerte inter�s minorista. Los mercados de opciones descuentan movimientos cercanos al 10% semanal, reflejo de una volatilidad extraordinaria.Los alcistas argumentan que la empresa posee activos pr�cticamente imposibles de replicar y que no debe valorarse como una empresa aeroespacial tradicional, sino como una plataforma tecnol�gica con potencial de crear mercados nuevos.Los esc�pticos responden que precisamente ah� reside el problema. Gran parte de ese potencial ya parece incorporado en la cotizaci�n. Morningstar advirti� antes de la OPV de que la valoraci�n estaba un 50% por encima de lo que justifican sus libros. Otros gestores hablan abiertamente de una "prima Musk" que hace extremadamente dif�cil separar la realidad financiera de las expectativas generadas por el fundador.