Imagen de referencia. El mercado de las inteligencias artificiales domina el interés en el mercado accionista.Foto: AFP - SEBASTIEN BOZONResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00La mayor salida a bolsa de la historia ya ocurrió. Ahora Wall Street espera a las otras dos.SpaceX cerró una oferta pública inicial de USD 85.700 millones. En seguida se abrió otra puerta: la discusión y las críticas del mercado y la industria frente a qué tan caro está dispuesto a pagar el mundo por el futuro de la inteligencia artificial.La compañía de Elon Musk vendió 555,6 millones de acciones a USD 135 cada una. Tras la ejecución completa de la opción greenshoe, la operación terminó valorando la empresa en cerca de USD 1,8 billones. En sus primeros días de cotización, incluso superó la barrera de los USD 2 billones de capitalización bursátil. Hoy, por ejemplo, las acciones de la empresa han subido de USD 171,63 a 184,90, un repunte de 14,9 %.No fue una colocación cualquiera, vale aclarar. Fue la mayor OPI registrada hasta ahora en los mercados financieros.La demanda también rompió récords. Los inversionistas solicitaron más de USD 250.000 millones en acciones, una cifra que multiplicó varias veces la oferta disponible. Goldman Sachs y Morgan Stanley, bancos líderes de la operación, terminaron adquiriendo cerca de 83 millones de títulos dentro del proceso.Le podría interesar: SpaceX logra acuerdo inédito: sin comisión en la opción greenshoeEl horizonte trasciende a SpaceX. La operación se convirtió en una prueba de apetito para una nueva generación de gigantes tecnológicos que todavía requieren cantidades extraordinarias de capital para expandirse.Y dos nombres aparecen inmediatamente en la lista: OpenAI y Anthropic.Ambas compañías ya iniciaron trámites confidenciales ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), un mecanismo que permite avanzar hacia una salida a bolsa sin divulgar desde el comienzo todos los detalles financieros al mercado.OpenAI confirmó recientemente la presentación de un formulario S-1 confidencial. La empresa no fijó una fecha definitiva para debutar en bolsa (se prevé el debut en septiembre) y dejó abierta la posibilidad de continuar operando como compañía privada durante más tiempo.La firma reconoció que todavía existen aspectos de su estrategia que resultan más fáciles de ejecutar fuera de los mercados públicos. Pero ahí aparece uno de los lunares para los analistas: las empresas de inteligencia artificial necesitan recursos cada vez más grandes para construir infraestructura, pero la presión de los accionistas públicos puede limitar la flexibilidad con la que hoy operan.Contexto: OpenAI inicia el camino hacia su salida a bolsa en medio del auge de la IAAnthropic avanzó incluso antes.La creadora de Claude también presentó documentación confidencial ante la SEC y diversos reportes apuntan a una posible salida a bolsa hacia finales de 2026. Su última ronda de financiación elevó su valoración privada hasta cerca de USD 965.000 millones.La cifra tiene un simbolismo especial. De concretarse una OPI cercana a esos niveles, Anthropic podría convertirse en una de las primeras compañías centradas exclusivamente en inteligencia artificial en acercarse al umbral del billón de dólares.Lea: Anthropic inicia el camino para cotizar en bolsa y desafía el liderazgo de OpenAILo que está ocurriendo no son tres historias separadas.SpaceX, OpenAI y Anthropic representan una misma tendencia: empresas que dominan sectores considerados estratégicos para las próximas décadas y que necesitan enormes volúmenes de inversión para sostener su crecimiento.En SpaceX, el dinero financia lanzamientos espaciales, satélites, expansión de Starlink e infraestructura de cómputo vinculada a inteligencia artificial. En OpenAI y Anthropic, la cuenta pasa por centros de datos, chips especializados, capacidad eléctrica y modelos cada vez más costosos de entrenar.Por eso varios analistas consideran que las futuras OPI de OpenAI y Anthropic serán observadas con tanta atención como la de SpaceX. No solo servirán para medir el valor de estas compañías. También ofrecerán una señal sobre cuánto entusiasmo conserva el mercado por la inteligencia artificial después de varios años de euforia.“Cuando observamos a estas tres compañías y la cantidad de capital que están captando, concluyo que la demanda por inteligencia artificial sigue siendo muy fuerte pese a la mayor volatilidad”, dijo Anthony Saglimbene, estratega jefe de mercados de Ameriprise.No todos están comprando esa historia sin reservas.James Chanos, uno de los vendedores en corto más conocidos de Wall Street, describió la operación de SpaceX como una apuesta basada en expectativas futuras más que en resultados financieros actuales. La observación refleja una discusión que acompaña a buena parte del sector tecnológico: valoraciones gigantescas, necesidades permanentes de capital y modelos de negocio que todavía evolucionan a gran velocidad.Las comparaciones con la burbuja puntocom de finales de los noventa comenzaron a reaparecer.La diferencia es que esta vez el dinero no se destina principalmente a páginas web o plataformas digitales. Se dirige a centros de datos, redes satelitales, semiconductores, generación eléctrica y capacidad de cómputo.El archivo de las acciones muestra que otras tecnológicas grandes, como Alphabet, también están moviendo capital para financiar infraestructura de IA. De modo que la carrera no es únicamente por cotizar, sino por conseguir recursos para sostener la expansión física del negocio.Por ahora, los inversionistas observan el tablero completo.SpaceX ya demostró que existe demanda suficiente para absorber una colocación récord. OpenAI y Anthropic avanzan por el mismo camino. Si ambas llegan efectivamente al mercado, Wall Street podría enfrentarse en cuestión de meses a tres gigantes tecnológicos cuyo valor conjunto ronda los USD 4 billones.💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.Conoce másTemas recomendados: