El crecimiento en el uso de inteligencia artificial (IA) y dispositivos como gafas inteligentes y wearables presionará a las redes móviles en los próximos años, al grado de que el tráfico puede multiplicarse entre tres y cinco veces, alertó el Ericsson Mobility Report.

En un escenario medio, donde 43 por ciento de los usuarios utilice este tipo de aplicaciones alrededor de 10 minutos al día, los operadores deberán ajustar su infraestructura para soportar el incremento, especialmente en el envío de datos desde los dispositivos hacia la red.

Este cambio implicará rediseñar la capacidad de las celdas y fortalecer la cobertura, con el objetivo de mantener una experiencia de usuario fluida.

La industria ya cuenta con herramientas para incrementar la capacidad de las redes, aunque su implementación deberá acelerarse conforme crezca la demanda.

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