El principal acceso al Casco Histórico de Toledo, desde el Paseo de la Vega, ha reabierto este fin de semana al público configurado como un Paseo Imperial. Tras seis meses de obras, el entorno y su calzada central han sido remodelados para recibir al visitante con una entrada “a la altura de lo que representa una ciudad como Toledo”, ha destacado el alcalde, Carlos Velázquez. Seis grandes estatuas de los reyes cristianos y godos vinculados a la ciudad, dispersas hasta ahora por el interior de este parque y de la muralla de la ciudad, dan la bienvenida a los turistas que se adentren desde este bulevar en su entramado de callejuelas y plazas. Las figuras en piedra caliza de Wamba, Sisenando, Sisebuto, Alfonso VI, Alfonso VII y Alfonso VIII, que llegaron a Toledo hace más de 200 años procedentes del Palacio Real de Madrid ―varias de ellas ocultas por la maleza― han sido sometidas a un proceso de restauración para eliminar los líquenes acumulados durante años. Es el elemento más llamativo de un proyecto que, además de este paseo monumental, ha supuesto la remodelación integral del Parque de la Vega y al que se han destinado 3,2 millones de euros de fondos europeos.La actuación ha incluido el derribo y la construcción de seis nuevos quioscos de hostelería distribuidos por el interior de este parque. No lo harán dos negocios centenarios, El Parque y Casa Mariano, que decidieron no concurrir al proceso de adjudicación del ayuntamiento por el canon mensual que se les pedía y que alcanzaba los 2.500 euros. El que sí seguirá abierto será la mítica churrería Catalino, abierta todo el año y frecuentada, a diario, por miles de toledanos y turistas. La reapertura tiene un sabor agridulce tras el incendio que hace un mes devoró la cubierta de la Casa de Corcho, un edificio de estilo suizo construido a finales del siglo XIX como casa del guarda y que, tras años cerrado, iba a reabrir también sus puertas como establecimiento hostelero. Una lona cubre desde hace varios días los trabajos para recuperar el techado de este icónico inmueble construido, en su parte superior, con madera y corcho. “La Casa de Corcho se va a recuperar. Su rehabilitación no estaba prevista para esta reapertura de junio, sino para los próximos meses, probablemente entre octubre y noviembre. Tardaremos un poco más, pero la recuperaremos”, ha explicado Velázquez.El nuevo Paseo Imperial de Toledo reabre este fin de semana a toledanos y visitantes con un amplio programa de actividades deportivas, culturales y musicales, y el lunes lo hará al tráfico rodado. El equipo de gobierno de PP y Vox lo concibe como un nuevo espacio para el esparcimiento y la cultura, por lo que muchos fines de semana permanecerá cerrado durante varias horas a la circulación. Se ha remodelado el acerado, se han eliminado barreras arquitectónicas y se han reorganizado los aparcamientos, trasladándolos a otras zonas aledañas. “Se ha cumplido el objetivo que nos marcamos desde el ayuntamiento, que era crear más zonas verdes, mejorar la accesibilidad y ofrecer nuevos espacios de convivencia para los ciudadanos”, destaca el alcalde. El espacio cuenta con baños adaptados para personas ostomizadas, una gran zona infantil de juegos y más de 200 nuevas plantaciones de árboles y arbustos, con mejoras también en la iluminación del entorno. “Es un parque histórico, que forma parte de la memoria colectiva de Toledo y esta recuperación supone devolver a los ciudadanos un lugar emblemático y hacerlo adaptado a las necesidades actuales”, celebra Velázquez.Una exposición, Memoria del Parque de la Vega, informará a locales y foráneos de la historia de uno de los espacios más apreciados por los vecinos de Toledo. A través de doce paneles con imágenes históricas, documentos y textos divulgativos, la muestra repasa la evolución de este enclave, considerado durante más de un siglo el gran pulmón verde de la ciudad. Los paneles recuerdan cómo el antiguo Paseo de Merchán, aledaño al Parque, se convirtió, desde finales del siglo XIX, en uno de los espacios más utilizados para el ocio al aire libre, acogiendo reuniones familiares, juegos infantiles y momentos que forman parte de la historia sentimental de Toledo. La Vega, simplificada así por los toledanos y toledanas, ha sido escenario de verbenas, conciertos, mercados, celebraciones populares y ferias como FARCAMA, la Feria de Artesanía de Castilla-La Mancha que desde hace varios años se celebra en este espacio. La muestra repasa también la importancia de la Casa de Corcho: su origen, sus características arquitectónicas, las intervenciones realizadas a lo largo de los años para preservarlo y su importancia dentro del patrimonio histórico y paisajístico de Toledo.