Cambio de chipEl CEO de Anthropic lleva meses avisando del peligro de la IA y pidiendo m�s control. Ahora que su Gobierno considera que el riesgo son sus productos no est� tan contento con sus deseosEl CEO de Anthropic, Dario AmodeiAP PhotoActualizado Viernes,
junio
00:14Audio generado con IAEstados Unidos dio un giro de 180 grados en su gesti�n de la IA el pasado fin de semana y tir� de freno de mano con el �ltimo modelo de Anthropic. La compa��a hab�a puesto en el mercado su producto m�s avanzado hasta la fecha Fable, que permit�a tener capacidades similares al famoso Mythos en todo excepto la ciberseguridad, el elemento donde este es potente hasta un punto que encendi� la alarma roja global. Sin embargo, un fallo que se saltaba estos l�mites hizo que Washington tomara una decisi�n sin precedentes y prohibiera usar esta tecnolog�a a todo aquel queno fuera estadounidense.El resultado final es que, casi una semana despu�s del choque con el Gobierno, el modelo no est� disponible para nadie, ya que Anthropic no tiene capacidad para saber si quien la utiliza es extranjero o no. De hecho, la compa��a se queja de que ni sus propios trabajadores nacidos fuera de Estados Unidos pueden usar Fable, lo que ralentiza la correcci�n de los fallos detectados y tilda de desmesurada la reacci�n de la administraci�n.La lectura desde Europa vuelve a ser la indefensi�n y dependencia del continente ante la falta de acceso a una tecnolog�a de esta potencia propia. M�s all� del lamento, el movimiento sigue siendo escaso. Lo sucedido podr�a dejar una lecci�n positiva y hacer pensar que la tesis europea de que la IA necesita una ley es correcta, la realidad es otra. Cuando Estados Unidos ha querido retirar una IA que consideraba peligrosa no ha necesitado m�s que usar instrumentos existentes para otros productos sin necesidad de crear un complejo marco legal. Adem�s, ha actuado r�pidamente, capacidad escasa en Bruselas.Con todo, la maniobra de Washington tiene implicaciones m�s profundas. La voluntad del Gobierno de Trump es que no se vuelva a lanzar esta IA hasta que est� exenta de cualquier posible puerta trasera que desbloquee los ciberataques. La lectura en la industria es que eso puede que no sea posible. Cada chatbot que llega al mercado acaba siendo hackeado de una manera u otra. La justificaci�n de las empresas de IA suele ser similar a la de los vendedores de armas, es decir, no responsabilizarse si alguien usa mal su producto. Ahora no es suficiente y puede que no veamos una nueva IA en un tiempo. Tres d�as antes del incidente, el CEO de Anthropic ped�a m�s control sobre la IA. Hay que tener cuidado con lo que se desea.














