ResumenEste resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.En Armonía 10 hay canciones que no envejecen. Cambian las voces, pasan los años, se actualizan los arreglos y aparecen nuevos rostros sobre el escenario, pero basta que suenen los primeros acordes de “Cervecero”, “Dios mío, haz que me enamore” o “Lágrima por lágrima” para que algo se encienda en la memoria popular. No es solo música. Es el recuerdo de una reunión familiar, de un amor perdido, de una celebración, de un viaje, de una despedida o de una herida que sigue abierta.