El aguacate es uno de los alimentos más utilizados en recetas frescas, tostadas y guacamole, pero también uno de los que más rápido pierde buen aspecto una vez abierto. Su pulpa se oscurece al entrar en contacto con el oxígeno, un proceso natural que puede arruinar el color verde en poco tiempo. El chef Jordi Cruz ha explicado un truco sencillo para evitar que el aguacate se oxide cuando se prepara en forma de guacamole. Aunque existen varios métodos conocidos, el cocinero señala que hay uno especialmente eficaz para conservarlo con mejor aspecto durante más tiempo. El problema aparece cuando la pulpa queda expuesta al aire. En ese momento comienza la oxidación, una reacción que cambia el color del aguacate y hace que el guacamole pase de un verde intenso a un tono más apagado y oscuro. No siempre significa que esté en mal estado, pero sí resulta menos apetecible a la vista. Jordi Cruz recuerda que hay soluciones habituales para ralentizar ese cambio de color. Entre ellas, recurrir a la acidez del limón, añadir un poco de aceite de oliva en la superficie o cubrir el guacamole con papel plástico en contacto directo con la mezcla. El truco de Jordi Cruz para que el guacamole no se oxide Sin embargo, Jordi destaca un sistema de doble protección. “Hay varios trucos; pero hay un truco que es el infalible”, explica. La clave consiste en impedir que el aire toque directamente el puré de aguacate. Para ello, el cocinero recomienda colocar primero un papel húmedo sobre la superficie del guacamole y, después, cubrirlo con papel plástico para que no se evapore el agua. “Mirad, este guacamole y este de aquí están hechos en el mismo momento, pero este lleva dos capas de protección. Un papel plástico que evita que el agua se evapore y un papel totalmente húmedo”, detalla. El procedimiento es sencillo: "Coger un papelito, mojarlo bien, colocarlo encima del guacamole a piel, es decir, en contacto total con nuestro guacamole, que no haya aire y luego poner un plástico para evitar que se evapore el agua”. De esta manera, el papel húmedo actúa como barrera entre el aguacate y el oxígeno, mientras el plástico evita que la humedad se pierda. La conservación del aguacate también depende del momento de maduración. Uno de los errores más frecuentes es meterlo en la nevera cuando todavía está duro. El frío ralentiza el proceso y puede dificultar que alcance la textura adecuada, por lo que conviene dejarlo madurar a temperatura ambiente. Si se quiere acelerar ese proceso, puede colocarse en una bolsa de papel junto a una manzana o un plátano, ya que estas frutas liberan etileno, un gas que favorece la maduración. Una vez que el aguacate ya está en su punto y no se va a consumir de inmediato, el frigorífico sí ayuda a prolongar su vida útil. El aguacate es uno de los alimentos más utilizados en recetas frescas, tostadas y guacamole, pero también uno de los que más rápido pierde buen aspecto una vez abierto. Su pulpa se oscurece al entrar en contacto con el oxígeno, un proceso natural que puede arruinar el color verde en poco tiempo. El chef Jordi Cruz ha explicado un truco sencillo para evitar que el aguacate se oxide cuando se prepara en forma de guacamole. Aunque existen varios métodos conocidos, el cocinero señala que hay uno especialmente eficaz para conservarlo con mejor aspecto durante más tiempo.