Diego Nicolás Alonso |

Nairobi (EFE).- África llega al Mundial de 2026 con un récord de participación de diez selecciones y una curiosidad que va mucho más allá del fútbol: siete de ellas compiten bajo nombres inspirados en animales salvajes.

Leones, elefantes, leopardos, águilas, zorros y tiburones acompañan a los equipos africanos desde hace décadas, pero detrás de cada apodo hay una historia que mezcla identidad nacional, cultura, geografía y memoria colectiva.

El caso más conocido es probablemente el de Marruecos, cuyos futbolistas son los Leones del Atlas. El sobrenombre hace referencia al león de Berbería o león del Atlas, una subespecie que habitó durante siglos las montañas del Atlas y otras zonas del norte de África antes de desaparecer en estado salvaje durante el siglo XX.

Los marroquíes, que debutaron en este Mundial con un empate frente a Brasil (1-1), siguen escribiendo nuevas páginas de la historia africana. En ese encuentro se convirtieron en la primera selección que alineó durante un partido mundialista a once futbolistas nacidos fuera de sus fronteras, reflejo del peso que tiene la diáspora marroquí repartida por Europa.