Un grupo de expertos estaba realizando una excavación cerca de Binyamina, en Israel, cuando se topó con algo que les llamó especialmente la atención. Lo que apareció en el suelo no era una cerámica hecha con arcilla, sino una estatua de un material mucho más lujoso. Y no era una sola, sino que venía acompañada. Los arqueólogos acababan de encontrar dos estatuas de mármol con 1.700 años de antigüedad.

Según informó la Autoridad de Antigüedades de Israel, el descubrimiento se produjo durante las obras del proyecto Connecting Israel, impulsado por el Ministerio de Transporte del país para duplicar la línea ferroviaria entre Haifa y Tel Aviv. “Este es un descubrimiento único en la vida. Fue totalmente inesperado, pero, curiosamente, los grandes hallazgos siempre aparecen el último día de la excavación”, explicaron los directores de la excavación, Eliran Oren y Avishag Reiss.

Las dos estatuas, también conocidas como prótomos, representan únicamente las cabezas y la parte superior del torso de las figuras. Estas miden unos 55 centímetros, pesan aproximadamente 60 kilos cada una, y una de ellas lleva una inscripción griega que menciona a Licurgo.

“Dos personajes importantes con este nombre son conocidos en la historia griega”, explicó Gendelman, refiriéndose a Licurgo de Esparta, su fundador, y Licurgo de Atenas, un célebre orador. Sin embargo, los expertos llamaron a la prudencia, pues la investigación acaba de empezar y todavía no se puede confirmar quiénes son los personajes representados en los bustos.