Ucrania atacó por segunda vez en una semana una importante refinería de petróleo de Moscú el jueves, lo que provocó una enorme humareda negra sobre la capital y trastocó cientos de vuelos en los aeropuertos en uno de sus mayores ataques con drones desde la invasión rusa de hace más de cuatro años, informaron funcionarios.Ucrania ha atacado repetidamente las instalaciones petroleras de Rusia para reducir los ingresos de Moscú para la guerra y hacer que los rusos sientan las consecuencias de la invasión. Algunas zonas han reportado escasez de combustible.El ataque de decenas de drones se produjo horas después de que el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy dijera que había tenido “una importante llamada de coordinación” con los presidentes de Estados Unidos y Francia, y que había obtenido compromisos clave de mayor apoyo por parte de la cumbre del G7 esta semana.“Si Ucrania va a arder, su Moscú también arderá”, declaró Zelenskyy, añadiendo que el ataque formaba parte de los esfuerzos de Kiev para obligar al presidente ruso Vladímir Putin a sentarse a la mesa de negociaciones. “Es hora de terminar la agresión, hora de terminar esta guerra”.
Ataque vuelve a avergonzar a PutinEl ataque contra Moscú fue el más reciente bochorno para Putin. Drones ucranianos atacaron su ciudad natal de San Petersburgo a principios de este mes, mientras recibía a importantes visitantes extranjeros en un foro económico.Putin el jueves estaba en Kazán, unos 700 kilómetros (430 millas) al este de Moscú, recibiendo a líderes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, mientras Rusia busca reforzar vínculos empresariales y de otra índole con las naciones del bloque regional.Los canales de televisión controlados por el Estado ruso sólo mencionaron brevemente el ataque contra Moscú. Periódicos pro-Kremlin informaron al respecto, y algunos elogiaron el desempeño de las defensas antiaéreas mientras señalaban que el ataque puso de relieve la necesidad de fortalecer aún más el escudo defensivo alrededor de la capital.











