Ucrania ha atacado con una oleada de drones varios puntos de Moscú, entre ellos una refinería de petróleo, que se ha incendiado, lo que ha provocado llamas y enormes columnas de humo sobre la ciudad y ha obligado a los aeropuertos de la capital a suspender vuelos.
La magnitud del ataque de largo alcance, aparentemente destinado a paralizar las operaciones de la importante refinería de petróleo de la zona de Kapotno, pilló por sorpresa a la mayoría de los moscovitas en una ciudad en la que no es habitual alertar a los residentes con alarmas antiaéreas, y provocó una avalancha de mensajes de pánico en redes sociales.
Las imágenes publicadas en las redes sociales mostraban tres columnas de humo elevándose desde la refinería. El ataque fue el segundo en dos días contra las instalaciones, en lo que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó entonces como “una respuesta justa a los ataques rusos”.
Los ataques ucranianos se produjeron mientras la capital ucraniana era objeto de un importante ataque con misiles balísticos y drones en una marcada escalada de la guerra aérea entre Moscú y Kiev tras la advertencia del presidente ruso, Vladímir Putin, sobre inminentes “ataques sistémicos” contra Ucrania.











