Cuando amaneci�, decenas de portales de Madrid aparecieron con las cerraduras bloqueadas, los lectores electr�nicos destrozados y pintadas contra el turismo. Durante la madrugada, varios grupos de encapuchados hab�an recorrido distintos barrios de la capital para sabotear m�s de 150 viviendas de uso tur�stico.Embozados, ataviados con guantes de l�tex y pertrechados con martillos, botes de silicona y pegamento, la emprendieron contra 153 apartamentos tur�sticos repartidos por diferentes zonas de Madrid. Destrozaron a martillazos los lectores NFC (utilizados para que los turistas puedan abrir las puertas desde el m�vil), embadurnaron con silicona los cajetines de combinaci�n donde los propietarios dejan las llaves, obstruyeron cerraduras y reivindicaron las acciones con pintadas realizadas con espray negro en fachadas y portales. �M�s vecinas, menos Airbnb�, �Mi barrio no es turismo� o �Fuera turistas� son algunos de los mensajes que aparecieron tras la operaci�n.As� grabaron y reivindicaron la acci�n, a trav�s de las redes sociales, varios grupos de saboteadores que act�an de forma an�nima. Los v�deos, en algunos casos, se encuentran editados y acompa�ados por una canci�n titulada T� me subiste el alquiler, que parodia el tema T� me dejaste de querer del artista madrile�o C. Tangana. En otros, las im�genes vienen acompa�adas de m�sica tecno.Los autores explican que el objetivo es bloquear o romper los mecanismos de apertura hasta obligar a sustituirlos. Tras las acciones, aparecieron adem�s pintadas en fachadas y portales con mensajes como �Mi barrio no es turismo�, �M�s vecinas, menos Airbnb� o �2� aviso�, una advertencia que sugiere que los ataques no son espor�dicos, sino que forman parte de una campa�a iniciada meses atr�s en los mismos barrios.La acci�n m�s reciente se produjo durante la madrugada del pasado 11 de junio. Seg�n los propios saboteadores, fueron atacadas 153 viviendas tur�sticas distribuidas por los distritos de Puente de Vallecas, Villa de Vallecas, Latina, Lavapi�s, Carabanchel, Tetu�n y Ciudad Lineal.Los autores sostienen que el objetivo de la acci�n eran los sistemas que permiten el acceso aut�nomo de los hu�spedes a los apartamentos tur�sticos. Muchos de estos alojamientos utilizan cajetines con combinaci�n num�rica o lectores electr�nicos para facilitar la entrada de los visitantes sin necesidad de contacto directo con el propietario o gestor de la vivienda para ahorrar costes.No era la primera vez que estos colectivos actuaban. Seg�n su propio relato, a finales de febrero ya llevaron a cabo una primera oleada de acciones en los mismos barrios. Entonces, las actuaciones consistieron fundamentalmente en la se�alizaci�n de edificios mediante pintadas contra los apartamentos tur�sticos. Los mensajes aparecidos durante aquella campa�a son similares a los que han vuelto a verse tras los sabotajes de junio.Las acciones se producen en un contexto de creciente contestaci�n social contra la expansi�n de los pisos tur�sticos en distintos puntos de la capital. Los colectivos que reivindican los sabotajes sostienen que este tipo de alojamientos contribuye al aumento del precio de la vivienda y a la expulsi�n de residentes de determinados barrios, argumentos que aparecen repetidos tanto en sus comunicados como en las pintadas difundidas a trav�s de internet.Seg�n los datos de la plataforma independiente Inside Airbnb, actualmente existen 14.297 anuncios activos de Airbnb en la ciudad de Madrid. Todos ellos corresponden a viviendas completas destinadas al alquiler de tipo tur�stico.Los datos reflejan, adem�s, una elevada actividad econ�mica. Las estimaciones realizadas por Inside Airbnb a partir de los datos de la multinacional norteamericana calculan que cada alojamiento tur�stico en Madrid se alquila una media de 100 noches al a�o. Con un precio medio ubicado en los 157 euros por noche.El estudio tambi�n destaca la concentraci�n de la oferta en manos de propietarios o gestores con varias viviendas. De los 14.297 anuncios analizados, 10.184 est�n vinculados a anfitriones con m�s de una propiedad anunciada en la plataforma, lo que representa el 71,2% del total. Los 4.113 anuncios restantes pertenecen a anfitriones que gestionan una �nica vivienda, lo que corresponder�a a peque�os propietarios que comercializan su vivienda habitual o una segunda residencia vacacional.La metodolog�a empleada por Inside Airbnb considera que los anfitriones con m�ltiples anuncios presentan una mayor probabilidad de desarrollar una actividad empresarial. Por este motivo, la plataforma utiliza este indicador para identificar la explotaci�n profesional de alojamientos tur�sticos.Seg�n fuentes jur�dicas consultadas por GRAN MADRID, los responsables de los sabotajes podr�an enfrentarse a delitos de da�os castigados con multas de entre seis y veinticuatro meses. En los supuestos agravados previstos por el C�digo Penal, las penas pueden alcanzar entre uno y tres a�os de prisi�n, aunque las mismas fuentes consideran que, con la informaci�n conocida hasta el momento, la calificaci�n m�s probable ser�a la de un delito de da�os castigado principalmente con multa y con la obligaci�n de indemnizar los desperfectos causados.