El Brawn GP campeón mundial de 2009 con motor V8. El auto con el que se consagró Jenson Button en el Festival de la Velocidad de Goodwood

El sonido de los motores es un sello distintivo de la Fórmula 1. La sinfonía de impulsores V8 y V10 fueron música para los oídos de los fanáticos. Esa música aguda que generaba un placer auditivo no se escucha desde 2013, pero volverá en unos años, según confirmó el presidente de la Federación Internacional del Automovilismo (FIA) Mohammed Ben Sulayem. El emiratí confirmó que la Máxima volverá a los V8 en 2031, con la intención de adelantar el cambio a 2030, en una reforma que busca bajar costos, aligerar los autos y simplificar una reglamentación técnica que hoy gira en torno a los motores híbridos V6 que están desde 2014.PUBLICIDADLa reducción de costos aparece en el centro del plan. Ben Sulayem afirmó a algunos medios durante su visita a las 24 Horas de Le Mans, entre ellos Autohebdo, que los fabricantes prefieren una arquitectura más simple y que el costo del motor podría caer de 1,5 millones de euros a unos 700.000 euros.Los actuales V6 híbridos, con un reparto 50/50 entre combustión y energía eléctrica, serán reemplazados por motores V8 que retomarán una configuración usada en la categoría entre 2006 y 2013. Los rumores circulaban desde hacía semanas y el dirigente los dio por cerrados con una frase tajante.PUBLICIDADLargada del Gran Premio de Turquía de la F1 en 2011, cuando aún se usaban motores V8