La situación de Manuel Adorni continúa generando tensiones dentro del oficialismo y alimentando cuestionamientos sobre la estrategia política del Gobierno. Para el sociólogo Diego Raus, el escenario actual ya superó la instancia de una polémica pasajera y se transformó en un problema de fondo para la administración nacional.

“Es una situación que ya no tiene explicación, ya es inadmisible”, afirmó el sociólogo, quien descartó la existencia de una interna formal dentro del Gobierno, aunque reconoció que cada vez son más las voces que reclaman una definición por parte del presidente Javier Milei y de su entorno más cercano.

Según explicó, el principal inconveniente es que la controversia en torno al funcionario eclipsa los resultados económicos que el oficialismo considera positivos. “Todo queda permanentemente subsumido en la cuestión Adorni”, señaló. En ese sentido, remarcó que indicadores como la baja del riesgo país, la estabilidad cambiaria y las expectativas de inversión no logran traducirse en rédito político para el Gobierno.

Además, consideró que la permanencia de Adorni resulta difícil de justificar desde una lógica de construcción de poder. “No le aporta absolutamente nada al Gobierno y, por el contrario, le está restando permanentemente”, aseguró.