El impacto político del caso Manuel Adorni trascendió la agenda institucional y se convirtió en un problema de reputación para el Gobierno. Según Diego Corbalán, analista de redes sociales y director de Monitor Digital, "Adorni se había transformado en un serio dolor de cabeza para el gobierno", al punto de alterar el liderazgo del propio presidente en las redes sociales.
El especialista explicó que los datos relevados por Monitor Digital muestran una pérdida sostenida de protagonismo de Javier Milei. "Ya Adorni incluso le robaba porciones de discusión política al propio Milei", sostuvo, al señalar que el vocero pasó a concentrar buena parte del debate público durante los últimos meses.
Corbalán advirtió que el fenómeno dejó de ser coyuntural para convertirse en un problema estructural. "No es que fue algo episódico, sino que se transformó en un comportamiento crónico, permanente", afirmó, al explicar que la conversación política quedó dominada por las polémicas alrededor del funcionario.
El desafío del oficialismo para recuperar el control de las redes
Desde su perspectiva, la salida de Adorni no alcanza para revertir automáticamente el escenario. "El gobierno queda debilitado ante esto", remarcó, y consideró que el oficialismo deberá reconstruir capital político de cara a los próximos desafíos electorales.









