Rafael RamosAshton-in-Makerfield. Corresponsal 18/06/2026 20:37 Si los cohetes de la NASA salen hacia la luna desde Cabo Cañaveral, la plataforma de lanzamiento de la campaña que puede llevar a Andy Burnham a Downing Street tiene su sede en media docena de comunidades industriales del norte de Inglaterra donde antes se fabricaban clavos y que componen la circunscripción electoral de Makerfield.Sus cien mil habitantes votaron hoy (el resultado se sabrá este viernes) para cubrir un escaño vacante en la Cámara de los Comunes que no es un escaño cualquiera. El alcalde de Manchester, Andy Burnham, si lo conquista, ha anunciado que presentará formalmente un desafío a Keir Starmer como primer ministro del Reino Unido, con el propósito de convertirse en el séptimo que tiene el país en los últimos diez años (podría decirse que es la maldición del Brexit).Burnham ha rechazado la oferta de Starmer de un ministerio en su Gobierno a cambio de no presentar un desafíoBurnham, al cerrarse las urnas, era considerado el favorito frente a una ultraderecha dividida entre Reforma (el partido de Nigel Farage) y Restore UK (el grupo aún más radical de Rupert Lowe, apoyado por Elon Musk). De concretarse su victoria, la cuestión es si Starmer seguirá aferrándose al sillón, cuánto tiempo necesitará para aceptar la realidad de que su momento desgraciadamente ha pasado y, en caso de no hacerlo, cuándo decidirán las bases laboristas quién es el nuevo líder.Los escenarios son múltiples, y el más fulminante consiste en la dimisión en cadena de varios miembros del Gabinete (donde Burnham tiene aliados) que pondrían a Starmer en una situación políticamente insostenible, no se presente ningún otro candidato al trono, y la coronación del alcalde se produzca en cuestión de días.En declaraciones a la prensa británica en la cumbre del G7 en Evian, el actual primer ministro ha reiterado que piensa resistir como si su residencia fuera Numancia o Sagunto, con el argumento de que el país necesita estabilidad y no una batalla por el liderazgo, que fue elegido para cinco años, y que todas las fuerzas del Labour deben ahora ir dirigidas a conservar la alcaldía de Manchester (que quedará vacante si gana Burnham en Makerfield), y evitar que se la lleve la extrema derecha.Starmer, en su desesperación, ha ofrecido a su rival un ministerio importante, pero Burnham ha respondido con un no tajante. El único puesto que le hace tilín en el Gobierno es el de primer ministro, y toda su carrera política ha ido dirigida a instalarse en el número 10: las carteras en las Administraciones de Tony Blair y Gordon Brown, su salida del Gabinete en la sombra cuando Jeremy Corbyn (izquierda radical) se hizo con las riendas del Labour, el exilio a la alcaldía de Manchester, y ahora el eventual regreso a los Comunes.Burnham ha dicho que si gana se entrevistará este mismo fin de semana con Starmer (ambos se odian) para intentar convencerlo de que fije un calendario para una retirada digna, tal vez después de la cumbres de la OTAN y del Reino Unido-Unión Europea del mes que viene en Turquía y Bruselas, respectivamente. Pero no está ni mucho menos claro que el actual titular de Downing Street le entregue las llaves así como así.En caso de que no lo haga, la transición puede durar días o semanas, dependiendo de la prisa que tenga Burnham y de si el ex ministro de Sanidad Wes Streeting, que dimitió para forzar un cambio de líder, reúne las 81 firmas de diputados necesarias para presentar él mismo un desafío y precipita los acontecimientos. Si Starmer no se rinde o si hay más de un candidato, la decisión final la tendrán los alrededor de 250.000 militantes laboristas.Media docena de comunidades industriales que componen la circunscripción electoral de Makerfield han votado hoy y los resultados se sabrán este viernesLa otra incógnita es si Burnham querría agotar la legislatura sujeto a las restricciones del manifiesto con el que el Labour ganó hace dos años, o si se lo jugaría todo convocando unas elecciones generales con el objetivo de tener un mandato propio para una agenda de cambio, y las manos libres para una revolución a su manera. En cualquier caso, primero ha de conquistar Makerfield.Abogado y periodista. Corresponsal de 'La Vanguardia' en Washington entre 1977 y 1994, y en Londres desde 1994.
Cien mil votantes del norte de Inglaterra deciden si Burnham inicia el asalto a Downing Street
El popular alcalde de Manchester aspira a ganar su escaño en la Cámara de los Comunes para poder desafiar el liderazgo del país al primer ministro Keir Starmer












