Pedro Sánchez ha decidido apostar por un apoyo aún más cerrado a José Luis Rodríguez Zapatero ahora que ha declarado ante el juez. El presidente une así su destino político al del expresidente, al que ha decidido apoyar de forma nítida el día en que el juez ha imputado tanto a sus dos hijas como a su secretaria. Sánchez ha lanzado este jueves un mensaje de apoyo para Zapatero, su familia y su colaboradora más cercana desde Bruselas, justo antes de participar en el Consejo Europeo. El presidente ha decidido pararse un buen rato con la prensa española a su entrada, algo que muchas veces no hace, porque quería lanzar ese mensaje de apoyo político al exlíder de los socialistas. Es un salto importante en un momento delicado, porque la oposición está usando el caso Zapatero para debilitar al Gobierno y algunos sectores progresistas reclaman más distancia con el expresidente. Pero Sánchez ha optado por lo contrario. El miércoles, cuando Alberto Núñez Feijóo, que también estaba este jueves en Bruselas, le apretó con el caso Zapatero, Sánchez evitó hablar del asunto y hubo rumores de que se estaba alejando de él, pero en La Moncloa ya decían que el respaldo era total y en esta jornada ha quedado clarísimo.“El presidente Zapatero publicó un comunicado donde dijo cosas importantes”, ha arrancado Sánchez: “Primero, defendió su inocencia; después, pidió confianza y, por último, trasladó su respeto a la acción de la justicia. En las tres cosas, y lo digo como secretario general, el presidente Zapatero cuenta con el respaldo y la empatía del PSOE”, ha rematado. Preguntado por la imputación de las hijas, Sánchez ha querido “trasladarles a ellas, a la familia y a una trabajadora del PSOE [la secretaria de Zapatero, Gertrudis Alcázar] toda mi empatía. Esperemos que todo se pueda aclarar pronto y se pueda proclamar lo que él defiende, que es su inocencia”, ha insistido. El presidente también ha explicado que ha hablado con Zapatero prácticamente a diario desde que estalló el caso y confía plenamente en que es cierto todo lo que le cuenta. “Yo no soy juez ni soy fiscal, pero confío en esa inocencia que él proclama y mantengo mi respaldo a José Luis”, ha insistido.Lejos de hacer caso a esos sectores que plantean que tal vez convendría alejarse de Zapatero, sobre todo por el escándalo de las joyas millonarias que ha generado mucho rechazo, Sánchez ha decidido una vez más cerrar filas y salir al contrataque, lanzándose contra Feijóo por las novedades del caso del novio de Isabel Díaz Ayuso. El presidente estaba muy molesto porque Feijóo dijo en Bruselas que los casos de corrupción alrededor de Sánchez están perjudicando la imagen de España. “Si se ejerce de Torquemada, será para lo bueno y para lo malo. Más le valía practicarlo con lo que acaba de aparecer del novio de Ayuso”, ha señalado en referencia al informe policial que muestra que la pareja de la expresidenta, desde que son novios, ha recibido 4,4 millones de euros de Quirón, una de las mayores contratistas de la Comunidad de Madrid. “España es el país con mejor imagen entre todos los europeos. Una cosa son los chascarrillos de Feijóo y otra la realidad. España vive uno de sus mejores momentos. Hay casos que tenemos que afrontar y resolver, sí, debemos responder, pero tenemos el mayor crecimiento de Europa”, ha insistido.Al final de la comparecencia, Sánchez también ha relativizado la polémica de las joyas millonarias, la que más daño está haciendo a la imagen de Zapatero por ser un líder progresista. El presidente ha dado por buena la versión que está circulando de que las joyas fueron un regalo de Arabia Saudí en 2007, en un viaje oficial que hizo a España su rey. Y ha tratado de minimizar el coste de esa polémica. “Eso [el origen de las joyas] lo va a aclarar el presidente, que ha pedido tiempo para hacerlo. Todos los presidentes recibimos regalos. Muchos no sé ni cuáles son, se hacen por representación. Pero la España de 2007 no es la de 2026. Afortunadamente, sobre esto se ha legislado, se ha regulado. Vamos a esperar a las explicaciones del presidente Zapatero”, ha rematado Sánchez, que prepara así lo que parece que será la versión oficial en los próximos días.Sánchez insiste en no dar por acabada la legislatura aunque ha tenido por primera vez una respuesta confusa en la que abre la puerta a un adelanto electoral si no salen los Presupuestos. Ante la pregunta de si adelantará si caen la Cuentas, como le piden PNV y Coalición Canarias, Sánchez ha dicho: “negociaremos con ellos, y si se tienen que tomar decisiones, pues las tomaremos efectivamente cuando se produzcan esas hipótesis”. Hasta ahora Sánchez era más rotundo en que agotará sí o sí la legislatura. Sin embargo, fuentes cercanas al presidente aclaran que él no quiere ponerse aún en esa hipótesis porque va a intentar sacar los Presupuestos, y que en cualquier caso, si hubiera un adelanto electoral, sería ya en 2027, no en 2026, y por tanto como mucho de unos meses. Las elecciones serían así antes de las municipales y autonómicas de mayo, como quieren algunos alcaldes y presidentes, pero en La Moncloa insisten en que esa decisión no está tomada aunque sí la de que no haya elecciones en 2026.Sánchez cree que los socios, aunque se van alejando a medida que se acercan las elecciones, siguen aprobando cuestiones relevantes, y por eso se han podido sacar adelante ya 12 leyes este año, según su recuento. “Este es uno de los gobiernos que más reformas ha hecho de toda Europa. Es verdad que los grupos aspiran a alejarse para ganar autonomía, eso está dentro del juego democrático, pero creo que hay espacio para un acuerdo y para sacar adelante los Presupuestos. Hoy hemos visto en el Congreso cómo se puede articular una mayoría para sacar adelante reformas. Esto es lo normal en Europa. Casi todos son gobiernos de coalición en minoría. Lo que es menos común es que somos de los pocos de coalición progresista que hay”, ha aclarado el presidente.