Actualizado a las 19:59h.
El Gobierno y el PSOE esperaban que la declaración ante el juez de José Luis Rodríguez Zapatero fuera definitiva y les pudiera «armar» de argumentos para defenderle públicamente. Sin embargo, las paupérrimas explicaciones del expresidente se limitaron —básicamente— a reproducir el guion que ya desplegó ... en el Senado y que no sirvieron para convencer al juez, que no vio evidencias para «desvirtuar los indicios racionales de criminalidad expuestos en el auto de imputación». Aunque oficialmente los socialistas respiraron aliviados por que no se le impusieran medidas cautelares —la retirada del pasaporte o la comparecencia quincenal que pedía la Fiscalía Anticorrupción— lo cierto es que siguen aferrados a la defensa de la presunción de inocencia como único resorte para ganar tiempo, ante el avance de las investigaciones. La decisión del juez de ampliar las pesquisas sobre su entorno más cercano —con la imputación de sus hijas y su secretaria, Gertrudis Alcázar— ha supuesto un nuevo revés para el entorno socialista.
Bruselas
Pedro Sánchez
José Luis Rodríguez Zapatero











