El que iba a ser el último pleno de la Asamblea de Madrid hasta la vuelta de vacaciones se ha centrado en el tema principal de estos días: la polémica por el abono de transportes. La decisión del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso de exigir el empadronamiento para poder acceder a las bonificaciones ha levantado ampollas por parte de la oposición, que ha acusado al Ejecutivo regional de excluir a las personas migrantes de las ayudas: “Les mueve la xenofobia y la inquina”.
Ante las críticas, Ayuso ha justificado la medida, que afectará principalmente a los estudiantes y a las personas migrantes, con que se tienen que pagar las nóminas del personal del sistema metropolitano de transportes. “Ustedes se vanaglorian de ir a muchos conciertos”, le ha dicho la presidenta a Más Madrid, “¿Por qué se puede ir un concierto de Bad Bunny y pagar entre 73 a 540 euros por ir a un concierto y no se pagan las nóminas de los empleados de metro de Madrid, de los ingenieros y de los obreros que están todos los días partiéndose la espalda para hacer ampliaciones del mejor suburbano del mundo?”, ha preguntado a la oposición.
Posteriormente, la portavoz del partido de Mónica García, Manuela Bergerot, ha retado al Gobierno autonómico a responder a quién quieren quitar el abono de transportes. “Esa es la pregunta que se está haciendo muchísima gente y es una pregunta que no se responde diciendo tonterías sobre los conciertos a los que va la gente de Madrid”, ha añadido en declaraciones posteriores.













