Javier Ezquerro es el cofundador junto a su mujer, Natalia Morales, de la cadena de yogures griegos helados Myka, un negocio presente ya en 12 pa�ses.Ver a la gente hacer cola me llama la atenci�n. Especialmente si no es para hacer una gesti�n burocr�tica ni para entrar a un concierto ni para estar en el front row del papam�vil. �Qu� objeto puede ser tan deseado para atesorar tal fila? Eso me pregunt� la primera vez que pas� junto a Ortega y Gasset, 44, en Madrid. La respuesta era para quedarse helado: un frozen yogurt al que pueden a�adirse toppings. Tres a�os despu�s, las colas en el primer Myka se repiten y replican en 12 pa�ses.De la receta de este �xito viral habla su creador, Javier Ezquerro (Ciudad de M�xico, 1983), quien fund� el negocio junto a su esposa, Natalia Morales. "Ella tuvo una compa��a de reposter�a francesa en M�xico durante 21 a�os y yo trabaj� en una empresa que gestionaba m�s de 300 cines en mi pa�s y en EEUU. Cuando Natalia vendi� su compa��a yo tambi�n sent� que quer�a un cambio de ritmo", explica Ezquerro. Un viaje a Grecia les ayud� a sintonizar su siguiente frecuencia. "Pens�bamos que habr�a helader�as de yogur griego por todas partes y no; se nos ocurri� montar este negocio, en otros destinos de Europa". Finalmente Madrid fue el lugar donde se mudaron la pareja y sus dos hijas, de 12 y 10 a�os. "Abrimos el primer Myka en Ortega y Gasset con la idea de crecer. A los meses ya nos empezaron a pedir franquicias", recuerda.Seguramente fue fruto de la percepci�n de �xito que emanaba la cantidad de gente que esperaba para comprar un helado de yogur. C�mo consiguieron ese impacto en tan poco tiempo lo resume el directivo: "No empezamos con una campa�a fuerte de m�rketing, fue simplemente el boca a boca. Fue viraliz�ndose en redes sociales". En otros tiempos en los que no exist�an influencers dispuestos a hacerse la foto con su est�tico helado, �hubiera triunfado Myka? El ejecutivo responde: "�Por qu� no? Creamos una experiencia m�s que una helader�a. Y a esto a��dele un buen producto porque quer�amos algo nutritivo, una alternativa m�s saludable al resto de los helados".Un coche de carrerasJusto ayer el primer local de Myka cumpli� tres a�os. Y lo hizo con 39 hermanos repartidos por 12 pa�ses y 250 contratos ya firmados para llegar a una veintena de mercados. Siempre bajo la filosof�a de franquicia, con precios entre 150.000 y 300.000 euros. "Es un orgullo lo que hemos conseguido pero no tenemos tiempo para meditarlo. Vamos como un coche de F�rmula 1 y no pensamos en cu�ndo frenar, sino en hacer las cosas bien". Una parada en boxes para a�adir socios no est� prevista: "Tenemos el compromiso de cuidar y mimar Myka". Lo contrario no le gustar�a a sus hijas, que son las catadoras de nuevos sabores y que cada viernes invitan a sus amigas a casa para tomar los helados familiares.Son con ellas con las que la pareja comparte los pocos ratos libres disponibles. "Ser empresario es 24/7. Tienes la satisfacci�n de tener algo tuyo y de que lo haces para el patrimonio familiar; crear un proyecto del que puedan formar parte mis hijas. A cambio, debes convivir con la incertidumbre; asumes todos los riesgos y no tienes la seguridad de que vaya a funcionar".Otra peculiaridad del trabajo de Ezquerro es que su socia es su mujer. "Los 14 a�os que llevamos juntos nos han dado la confianza suficiente para realzar las fortalezas de cada uno. Somos perfiles diferentes: ella es el alma creativa y yo m�s la parte de negocio y operaci�n, pero eso no quita que a veces haya discusiones. Hasta ahora siempre hemos encontrado el punto medio, es decir, lo mejor para el negocio".Aunque no lleva tantos a�os con ellos, tambi�n dice considerar familia a los 280 empleados (m�s los del equipo corporativo) de Myka. "Lo que m�s valoro es el compromiso, cada uno de ellos ha sido parte esencial del crecimiento y del �xito". Ezquerro no compra el discurso de que cada vez es m�s complicado encontrar personal que se implique: "Nosotros tenemos poca rotaci�n y creo que es porque intentamos que cada persona sea parte de nuestra familia. Hay buen ambiente", dice el directivo, que a�ade otro factor: "La remuneraci�n es importante, pero lo es m�s que el equipo se sienta valorado y les des las gracias".�l se las da a la vida cada vez que encuentra tiempo para practicar sus dos grandes aficiones: el p�del y el golf. Tambi�n trata de conectar con su yo del pasado yendo al cine con sus hijas, pero aqu� el g�nero no se discute: "Siempre vemos pel�culas familiares". El gui�n de su propia historia podr�a empezar en Grecia, continuar en Madrid y acabar... No, mejor no hablar de finales, que Myka y su due�o no quieren frenar.
De un local con cola, a 40 en el mundo: el �xito de los yogures helados de Myka
Ver a la gente hacer cola me llama la atenci�n. Especialmente si no es para hacer una gesti�n burocr�tica ni para entrar a un concierto ni para estar en el front row del...









