Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- La Policía Nacional ha detenido por homicidio a un migrante al que se acusa de haber arrojado al mar a otro con el que discutió durante una travesía en una neumática desde el Sahara hasta Gran Canaria, hechos que podrían quedar impunes por falta de jurisdicción de los tribunales españoles.

De hecho, la Fiscalía de Extranjería de Las Palmas ha reconocido a EFE que tiene serias dudas de que pueda seguir adelante con esa acusación de homicidio, tanto contra el presunto autor de los hechos como contra el patrón de la embarcación, que también ha sido arrestado bajo el mismo cargo, por no volver a auxiliar a la víctima.

El problema legal, han explicado las fuentes, reside en que todo ocurrió en aguas internacionales, en una barca sin bandera, y con una víctima y unos sospechosos que son ciudadanos de otros países, lo que prácticamente cierra la puerta a que los hechos se juzguen en España.

Con carácter general, la Justicia española solo puede juzgar los delitos ocurridos en su territorio, incluidas sus aguas; a bordo de embarcaciones o aviones españoles; los cometidos por ciudadanos españoles en el extranjero si no han sido juzgados en el país donde ocurrieron; y aquellos en los que la víctima es española, pero en pocos casos (genocidio, desaparición forzada o terrorismo).