Este 17 de junio se ha presentado el nuevo Informe ODA, dedicado al audiovisual producido y emitido en España a lo largo del pasado 2025.Está detrás, naturalmente, ODA (Observatorio de Diversidad en los Medios Audiovisuales), organismo fundado con el objetivo de promover imágenes no estereotipadas en los medios, capaces de erradicar prejuicios y actitudes discriminatorias hacia determinados colectivos. En su ímpetu por llevar más lejos cada análisis, en esta ocasión la elaboración del último informe ha estudiado también la representación de la clase social.De esta forma se han analizado 125 películas y 91 temporadas de 89 series de 2025, incorporándose a la publicación tanto el análisis de clase como un ránking de plataformas y distribuidoras que hayan apostado por la diversidad. Dichos apartados se suman a los ya habituales análisis de la representación LGTBIAQ+, así como la de personas racializadas y discapacitadas. La sensación resultante en todos estos apartados es de estancamiento generalizado, con apenas ampliaciones significativas.Empezando por la cuestión de clase, ODA ha comprobado que lo que predomina en la ficción española son los personajes de clase media: 47.19% en las películas y 48.34% en las series. El espejismo de la clase media facilita que apenas se hable del impacto de las desigualdades económicas, reforzando el desclasamiento. Cuando sí se detallan estas condiciones se debe a que la pobreza está presente y es conflictiva, mientras que la riqueza está normalizada y se visualiza como telón de fondo, con los personajes viviendo en grandes casas al margen de que ese detalle su estatus económico.Es interesante en este sentido que la crisis de vivienda de España aparezca infrarrepresentada, como no contemos excepciones estilo la producción animada Olivia y el terremoto invisible o Los tortuga de Belén Funes, destacando el informe cómo “demuestra que la clase lo condiciona todo, incluidos los procesos de duelo”.La imagen queerEn cuanto al colectivo LGTBIQA+, nos topamos con un 10.07% del total de personajes de ficción, simbolizando el citado estancamiento al haberse quedado cerca del 10.11% que se observó en 2024. Aunque más del 60% de personajes queer son principales, menos de la mitad cuentan con una trama al margen de su identidad sexual.Además esta presencia queer es muy condensada, se localiza en pocas ficciones y la mejor prueba es lo sucedido con el cine. De las 125 películas estudiadas, 92 no tienen ningún personaje queer, y casi la mitad de los personajes analizados se reducen a 7 de esas 33 producciones. Básicamente, “tres cuartas partes de las películas excluyen al colectivo”, aunque quepa celebrar obras como Maspalomas u Olympo.En el primer caso, porque la aclamada película de Moriarti se atrevía a ahondar en la armarización de la tercera edad, un tema muy poco atendido, y en el caso de la serie Olympo por contar con el primer personaje intersexual atendido en las siete ediciones de ODA. Es decir, Renata Aguilera, interpretada por Andy Duato. Al margen de estos casos, desde el Observatorio se destaca el reducido abanico de experiencias del que disponen estos personajes, muy limitadas a la discriminación y el acoso.Personajes discapacitados y racializadosEn lo relativo a la discapacidad nos topamos curiosamente con una mejora: un 5.8% de personajes frente al 3.2% con el que nos topábamos en 2024. En ODA perciben algo así como una tendencia, y su informe incluye por primera vez una distribución por tipo de discapacidad, lo que muestra una representación desigual sobre todo en lo relativo al género. “Mientras los personajes masculinos aparecen principalmente vinculados a discapacidades físicas o sensoriales, las mujeres son representadas con discapacidad psicosociales”.La discapacidad, en ocasiones, llega incluso a aparecer como un castigo. El estudio finalmente celebra el ejemplo de Sorda, “que ha permitido llevar la discapacidad al centro de la conversación pública y explorarla desde ángulos complejos y poco frecuentes”. ODA apunta al “personaje lleno de claroscuros” que interpretó Miriam Garlo (actriz que tiene la misma discapacidad que su personaje, algo no muy frecuente), y “cuyo conflicto no deriva únicamente de su discapacidad”.Entretanto se registra una caída de tres puntos desde 2024 en cuanto a los personajes racializados: 201 del total, lo que implicaría un 9.98%. ODA destaca que son los personajes latinos quienes tienen más representación, con un 40.67% entre series y películas, seguidos de personajes negros, árabes, gitanos y asiáticos. Se señala asimismo que la presencia de los gitanos se da en tramas muy vinculadas con el crimen, y la aparición de un cliché: Pepito Grillo, que vendría a colocar a personajes racializados simbolizando la voz de la conciencia de personajes blancos. En otras ocasiones estos personajes son incluso salvados por los llamados “salvadores blancos”, siendo estos normalmente mujeres.Unos últimos detallesAdentrándonos en el género nos topamos con un 48.44% de personajes femeninos: una cantidad más elevada que el año anterior. Se destaca la afluencia de tramas dedicadas a la violencia sexual, y el hecho de que en edades más jóvenes la presencia de mujeres supera a la de los hombres, pero según envejece la situación se va revirtiendo. Las mujeres mayores de 50 años, por otra parte, aparecen como aisladas, en subtramas de comedias familiares cuya vejez puede llegar a inspirar inquietud.El Informe añade que la representación no binaria, ya muy escasa en otras ediciones, ha descendido de 4 a 2 personajes.El mencionado ránking de plataformas, por último se ha elaborado atendiendo a sumar puntos por cada personaje relevante queer, racializado o con discapacidad, sin que este tenga que ser el único rango de la trama. Netflix ha sido la plataforma con mayor diversidad en este sentido, adelantándose a Movistar Plus+ y Atresplayer.
La representación de diversidad en el audiovisual español sigue estancada (y predominan los personajes de clase media)
El Observatorio de Diversidad en los Medios Audiovisuales presenta un nuevo informe analizando la presencia queer, racializada y discapacitada del cine y las series.









