La pinza de PP y Junts contra el Gobierno sorprendía este martes. Llevaban tiempo ambas formaciones sin expresar sintonía públicamente pero coincidieron con un objetivo común: evidenciar en el Congreso de los Diputados que Pedro Sánchez ya no cuenta con los apoyos de todos los grupos políticos que le llevaron a la Moncloa. Los de Alberto Núñez Feijóo y los de Carles Puigdemont presentaron sendas enmiendas a una moción de los populares en la que instaban al Ejecutivo a disolver las Cortes y convocar elecciones. El suflé se desinfló horas después cuando la Mesa del Congreso, con mayoría de PSOE y Sumar, decidió vetar los dos textos. Pero la sintonía ya estaba expresada y este miércoles el PP hizo un nuevo guiño al llevar al Senado para debatir la próxima semana la modificación que presentó Junts, en lugar de la de los populares. La formación catalana no tendría, en principio, ningún motivo para no votar a favor de la iniciativa, por lo que Génova busca con este movimiento el primer rechazo explícito de uno de los socios al Ejecutivo. La figura de la moción no es vinculante en términos jurídicos pero sí significativa al evidenciar la postura de cada formación política en función de su voto. Ese simbolismo es el que buscan en Génova, según admiten fuentes populares. En las distintas iniciativas que ha presentado el PP hasta ahora en el Senado para censurar la acción del Gobierno y retratar a los socios, Junts se ha abstenido. La última tuvo lugar el 27 de mayo, después de salir a la luz el sumario del caso Zapatero y el registro de la sede del PSOE. Entonces se reprobó la conducta del Gobierno ante los casos de corrupción que le afectan, se exigían responsabilidades políticas y poner fin "a la actual situación de bloqueo, permitiendo así la formación de un nuevo Gobierno que cuente con el respaldo de una mayoría social y parlamentaria". Pero en esta ocasión el PP da un paso más y les fuerza en cierta manera a cambiar el voto por un sí.La moción que se debatirá el próximo miércoles 24 de junio en el Senado reproduce íntegramente la enmienda que presentó Junts al texto del Congreso. Así, en el último punto del documento instan "al presidente del Gobierno a proponer la disolución de las Cortes Generales y convocar elecciones generales, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la legislación vigente, atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica, de la presente iniciativa". Ambos partidos se han unido varias veces para tumbar o modificar leyes, pero no para reclamar de forma tan explícita elecciones a Pedro Sánchez.También han criticado tanto los de Feijóo como los de Puigdemont el veto de la Mesa del Congreso a sus respectivas adiciones. Y han encontrado un punto común al acusar al Ejecutivo de "tener miedo" a votar. Asimismo, en el debate de este miércoles de la moción sin la enmienda en cuestión, tanto la diputada Ester Muñoz como el diputado Josep Maria Cruset han censurado que el Gobierno no haya presentado Presupuestos en toda la legislatura y tampoco aglutine ya los votos suficientes para llevar a cabo una actividad legislativa. Pero sobre la mesa destacaba aún más el veto de Armengol. "Es una decisión arbitraria, incoherente y servil", criticó Muñoz, quien continuó: "No se puede aceptar el rodillo contra el que piensa diferente porque se puede volver en contra". Insistió la portavoz popular en el Congreso en la "cacicada" llevada a cabo por la Mesa: "El día que se amordaza un parlamento muere la democracia y eso es lo que ha hecho Armengol". Pero también cargó sobre los hombros de los socios la responsabilidad de que la legislatura "estéril" continúe. El diputado de Junts se movió en la misma línea al afirmar que "lo que vivimos ayer con la prohibición de una votación es la evidencia más grande de la debilidad extrema de este Gobierno y eso no lo puede esconder nadie; ni el Gobierno ni sus socios ni la Mesa del Congreso". Y finalizó su intervención en el hemiciclo reclamando de nuevo elecciones. Eso sí, pese a este acercamiento, la idea de que una hipotética moción de censura salga adelante es descartada por ambas formaciones. Con los votos de PP, Junts y Vox salen las cuentas y conseguirían arrebatar a Sánchez la presidencia para convocar elecciones. En Génova insisten en su disposición a presentarla si cuentan con los apoyos suficientes, pero de momento los de Puigdemont siguen sin dar ese paso. Así que en el equipo de Feijóo niegan que haya un acercamiento con los posconvergentes en este sentido, más bien observan "un distanciamiento entre PSOE y Junts que Armengol acentúa y agrava".
El PP busca el primer rechazo explícito de Junts al Gobierno al llevar el texto de su enmienda sobre elecciones al Senado
Después de que la Mesa del Congreso vetara las enmiendas de PP y Junts en las que pedían al Ejecutivo convocar elecciones, los populares llevan la misma moción al Senado y lanzan un guiño a la formación catalana para que vote a favor.










