La Mesa del Congreso, donde PSOE y Sumar tienen mayoría, ha impedido que se voten las enmiendas que han registrado Junts y el PP este martes para pedir ya un adelanto electoral a través de una iniciativa parlamentaria sin consecuencias jurídicas pero sí con valor político porque reflejaría qué grupos de la Cámara dan por agotada la legislatura y quieren comicios frente a la determinación de Pedro Sánchez de llegar hasta el verano de 2027. Para tumbar esas enmiendas, la Presidencia de las Cortes se ha aferrado a que la competencia de convocar elecciones es una prerrogativa que concede la Constitución únicamente al presidente del Gobierno y que, por tanto, no procede incorporar a una moción que se debate en el pleno de esta semana las enmiendas de Junts y PP. Ambas han sido inadmitidas por la Mesa. Los populares han llegado a plantear que la iniciativa, con las citadas enmiendas, sería una suerte de “cuestión de confianza” y han atribuido el veto a que el Gobierno reconoce que no tiene ya mayoría parlamentaria.“En virtud de lo estipulado respecto a la prerrogativa exclusiva de la figura de la cuestión de confianza regulada en el artículo 112 de la Constitución Española, [la Mesa] ha inadmitido las enmiendas presentadas este mediodía por los grupos parlamentarios PP y Junts per Catalunya”, explican fuentes de la Presidencia de la Mesa de la Cámara baja, que encabeza la socialista Francina Armengol. El debate de esa propuesta se celebrará este miércoles, precisamente tras otra sesión de control en el Congreso que se prevé caliente. La votación de la moción será este jueves, aunque sin las enmiendas que pretendían incorporar Junts y PP a última hora. El texto de los independentistas está firmado por su portavoz, Míriam Nogueras, y por el diputado Josep Maria Cruset y el PP presentó una enmienda similar a su propia moción para instar al presidente Pedro Sánchez a disolver las Cortes Generales. El planteamiento de la Presidencia de la Mesa ha desbaratado esos planes tras una ronda telemática de consultas con sus componentes. Fuentes de la Presidencia han remarcado que la Mesa “no puede autorizar una enmienda que plantea una cosa que es una prerrogativa constitucional del presidente, no de los grupos ni de la cámara”. El portavoz socialista, Patxi López, ha reforzado esa idea: “Eso no se vota; convocar elecciones depende del presidente, no del PP, ni de Junts, ni del Congreso”. Fuentes socialistas han valorado que esa decisión de la Mesa es “oportuna y adecuada” para fijar bien y dejar clara la división de las competencias de cada institución.Para la portavoz popular, Ester Muñoz, el Gobierno “tiene miedo” y “no tiene mayoría”. Hay precedentes en los que la Mesa sí ha admitido proposiciones semejantes en las que se requiere al presidente que haga uso de esa competencia exclusiva. Lo ha defendido en esa línea el PP y también la dirección parlamentaria de Junts al mencionar que a su partido sí se le aceptó “sin ningún problema” una proposición no de ley en ese sentido en febrero de 2025: “Queda claro, ante esta decisión, la evidencia de la debilidad extrema en la que se encuentra el Gobierno del Estado español, incapaz de afrontar una sencilla votación en el pleno”. Fuentes de la Presidencia de la Cámara han recordado otros casos distintos, como el de una iniciativa de Vox que se inadmitió la semana pasada porque reclamaba también la necesidad de una convocatoria inmediata de elecciones. Las enmiendas de PP y Junts, que aseguran no haberse puesto de acuerdo en su elaboración pese a que han llegado casi al mismo tiempo al registro, no serían vinculantes si se votaran, pero forzarían a todos los socios del Ejecutivo a retratarse en un momento de máxima tensión política, mediática y judicial ante los casos de corrupción y escándalos que cercan ahora al PSOE y al propio Sánchez.La enmienda registrada por Junts se articula a través del artículo 194.2 y siguientes del Reglamento del Congreso de los Diputados y se introduce en una moción del PP consecuencia de una interpelación urgente que se discutió la semana pasada, en la que ese partido le reclamaba al vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía y Comercio, Carlos Cuerpo, una valoración sobre “la situación de extrema debilidad del Gobierno”.El debate de la moción del PP y de la enmienda de Junts estaba previsto que se produjera en la tarde de este martes, al final de la sesión, pero se postergará por falta de tiempo a este miércoles, y la votación en teoría debía registrarse el jueves. No se medirá el resultado de esa votación, pero sí se desarrollará su discusión en un clima parlamentario de creciente distanciamiento por parte de varios partidos de la mayoría de investidura hacia la situación que padece el Gobierno. Y en el contexto de una semana plagada de hitos judiciales que afectan a relevantes personalidades y cargos del PSOE afectados por acusaciones de corrupción.Desde el PNV, un partido clave para que prosperase esa iniciativa o una posible moción de censura, se han limitado a subrayar que no habían tenido tiempo siquiera de estudiar el contenido de la enmienda de Junts y emplazan a conocer su posición en la pregunta que su portavoz, Maribel Vaquero, le hará al presidente sobre cuando piensa que podrían debatirse los Presupuestos del Estado que dice querer presentar. La popular Muñoz interpeló varias veces al PNV a que se decida sobre si está a favor de las elecciones este año como requirió su presidente, Aitor Esteban, o no. Fuentes de la cúpula de Junts han querido precisar que la enmienda contiene las mismas posiciones duras que llevan expresando semanas hacia el escenario de interinidad y falta de gobernabilidad en el que observan al Ejecutivo de Sánchez y que su portavoz, Miriam Nogueras, le lleva reprochando al propio presidente en varias sesiones de control. Y precisan que su iniciativa, casi idéntica a la del PP y en la que incluyeron el pasaje de que no tendría “vinculación jurídica” alguna para que pasase el filtro de la Mesa, no les acerca al escenario de un apoyo a una hipotética moción de censura sino que defiende que la salida a esta acumulación de escándalos debería ser “que los ciudadanos sean los que tengan la voz y no los partidos”.El PP considera que el anuncio efectuado por Junts “es importante” y fuentes de su dirección añaden que, si la moción saliera adelante con esa modificación, “sería tanto como que la Cámara le dijera al presidente del Gobierno que ya no cuenta con la confianza por la que fue investido y sería hacerlo en contra del criterio del Congreso”. La portavoz popular en el Congreso, Ester Muñoz, ha elevado la categoría del debate y su trascendencia simbólica: “Se va a votar de facto una cuestión de confianza”. Y ha subrayado: “Esta no va a ser una votación cualquiera. Si Pedro Sánchez pierde, va a tener que convocar elecciones”.La portavoz popular admitió que estaba dispuesta a hablar con la portavoz de Junts hasta pactar una solución final conjunta, pero no le dio ni tiempo. La enmienda de Junts añadía a las duras críticas del PP sobre el momento político del país la siguiente conclusión: “El Congreso de los Diputados insta al presidente del Gobierno español a proponer la disolución de las Cortes Generales y convocar elecciones generales, de conformidad con la prerrogativa que le confiere la legislación vigente, atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica, de la presente iniciativa”.Por parte del Gobierno, su portavoz, Elma Saiz, ha afirmado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que respeta pero no comparte la iniciativa y ha defendido la necesidad de “seguir completando una agenda política transformadora” que, ha dicho, trasciende esta legislatura y apunta a la Agenda 2030. Preguntada por si el movimiento de Junts puede ser un punto de inflexión para que los socios del Gobierno den un paso al lado, la portavoz ha eludido la pregunta y ha insistido en que el Ejecutivo “no ha dejado de trabajar en ningún momento” y sigue con la mirada puesta en 2027 “y más allá”.La propuesta de Junts llega a un Congreso en el que los socios acrecientan cada día sus reparos a respaldar al Gobierno y al PSOE en este enrarecido ambiente. El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, preguntado por la enmienda, ha aprovechado para lanzar varias preguntas al Gobierno: “Aguantar nos puede llegar a parecer bien, pero ¿para qué? ¿Para qué se puede aprovechar el tiempo? ¿Simplemente para decir que los otros son peores? Eso lo sabemos y es de primero de izquierdas”. El portavoz catalán se ha respondido a sí mismo y ha establecido que “aguantar para nada es tontería” y ha insistido en que él cree que “la gente se merece una izquierda que no dé vergüenza”.La portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, ha criticado la decisión de Junts en declaraciones a los medios en los pasillos de la Cámara baja, y ha asegurado que “no lo entiende” y que su formación considera que “en este momento no es adecuada una convocatoria electoral”. La dirigente abertzale ha argumentado que “pedir elecciones es favorecer a la derecha y creemos que no hay que facilitarle ese terreno”. Preguntada por la duración que puede tener la legislatura, la portavoz de Bildu ha sido evasiva y se ha limitado a responder: “Ya veremos”. Sobre los casos que afectan al Gobierno y al PSOE, ha reconocido que son “preocupantes”, aunque “habrá que esperar a ver qué dan de sí”.
La Mesa del Congreso impide que se voten las enmiendas de PP y Junts para reclamar un adelanto electoral
Los independentistas catalanes pretendían apoyar una iniciativa popular para convocar ya a las urnas que no es vinculante, pero obligaría a retratarse a todos los socios










