Ibiza es un punto dorado desde el fort�n de San Rafael. Est� a punto de anochecer. Pasadas las ocho de la tarde, los trabajadores de [UNVRS] meten el sol a empujones en el mar. El club -6.500 metros cuadrados, capacidad para 10.000 personas- es el cuartel de la vampirer�a m�s grande del mundo. A esa hora la villa es una ciudad desierta, protegida por tres cordones de seguridad, situada en el mirador de la m�tica Privilege. El resort, dise�ado para no encontrar la ma�ana siguiente en su laberinto de madrigueras, acoge la primera sesi�n de la temporada de Elrow, la fiesta fundada por los hermanos Juan y Cruz Arnau.Es s�bado. 6 de junio. La meta volante del verano. El opening, como los aficionados llaman a la primera noche, inaugura una residencia de 20 s�bados hasta el 3 de octubre. Al Dome, la c�pula del �rbol de la vida que sirve de base a la inmersi�n, empiezan a llegar los primeros invitados. Alrededor de las esculturas de artistas como Okuda giran los canap�s. Si el clubbing es un deporte, Elrow en [UNVRS] -se escribe entre corchetesy se lee Universe- son los Juegos Ol�mpicos de la noche.Para saber m�s�Estar en Ibiza es para nosotros como para un dise�ador estar en la pasarela de Mil�n. Hay que estar. Lo ten�amos claro. Llevamos toda la vida viniendo aqu� desde peque�itos. Conocemos mucho la isla y nos hemos pegado la fiesta en todos los clubes. Cuando fundamos en 2010 Elrow ten�amos claro que uno de los objetivos era llegar a Ibiza y triunfar. Se dice r�pido, pero es muy complicado�, dice Juan Arnau. Con su hermana Cruz, continua la dinast�a de promotores. Todo empez� en 1870. El primer Arnau del negocio fund� el Caf� Jusepe en Fraga, un pueblo de Huesca. Fraga disput� la hegemon�a durante a�os a Madrid y Barcelona. �Mi abuelo tra�a a Espa�a lo que ve�a en Nueva York o Las Vegas�.La familia Arnau tiene olfato para los asuntos nocturnos. Despu�s de consolidar la rave en el desierto de Monegros como un lugar de peregrinaje, Elrow es el siguiente paso. �Pensamos en otro tipo de after. En vez de dirigirnos a la gente de reenganche, pensamos en otro cliente. En quien est� en la pista de baile reci�n duchado a las 7 de la ma�ana. Empezamos con 300 amigos. No ganamos ni un duro. Al principio todos ten�an pulseras. Ah� estuvo un poco la magia. Eran 300 personas disfrazadas, gamberras, d�ndolo todo, cualquier idea era v�lida. Fuimos probando. Estaba bien para ligar. Estaba bien para pasarlo bien. Estaba bien para re�r. Estaba bien para todo. Tambi�n ven�an los gog�s y camareros que acababan el turno despu�s de haberse portado bien por la noche. Esa mezcla fue clave�, a�ade Cruz."Cuando fundamos en 2010 Elrow ten�amos claro que uno de los objetivos era llegar a Ibiza y triunfar. Se dice r�pido, pero es muy complicado"Las fiestas de Elrow generan expectaci�n. Dise�adas para capturar el esp�ritu de su tiempo -�intentamos darle a la gente lo que todav�a no sabe que quiere�-, construyen un ecosistema donde todo baila. Habr� acr�batas balance�ndose sobre la pista. Una lluvia de confeti. Barra libre de disfraces para el p�blico. O actrices disfrazadas de gnomos. Y la obra de Dan Popper, el escultor sudafricano, pone el tema. Lo han llamado Bhutarah. Una gata con 12 ubres guarda el escenario al lado de la cara femenina coronada de ra�ces. Las paredes parecen hablar. �En este proyecto he tomado mi propia obra, que conecta con la naturaleza, pero tambi�n he tratado de trabajar con el aura. As� que el resultado es algo divertido. No es demasiado serio, pero tambi�n tiene un significado profundo�, a�ade Popper antes de entrar."Me parece impresionante"Desde el escenario, Juan Arnau y el artista dan la bienvenida a los elegidos. Decenas de invitados han bajado a trav�s del Dome hasta la pista, que al filo de las 12 es un bulevar vac�o. Est�n a punto de entrar miles de personas. La entrada antes de la 1 cuesta 85 euros. 95 euros vale el ticket normal. Y la experiencia VIP, a bordo de los palcos que bordean la explanada principal, 400. All� se puede acceder con una pulsera gris lunar. Los gorilas comprueban con liternas el grado de segregaci�n alcanzado y franquean el paso en funci�n de los colores. Blanca, una abogada de Bilbao que no quiere decir su edad, tiene, adem�s, una pulsera amarilla. �Con esta pulsera puedo acceder a otro lugar m�s secreto. Ah� no se puede llevar el m�vil. Es mi primera vez en Elrow. Me parece impresionante. No me lo esperaba tan guay�, describe.Por las escaleras empieza a deslizarse la gente. El dj catal�n Bastian Bux pone el �chunta-chunta� (Escohotado) y la oscuridad activa los fluorescentes repartidos por todo el espacio. Elrow ha convertido [UNVRS] en una pista de despegue. �La verdad: estar aqu� es como ser Alicia en el pa�s de las maravillas. Hay un mont�n de sitios donde te puedes perder�, dice Blanca.Un hueco abierto en la escalera del VIP da acceso al B�nker. El tr�fico de fiesteros es intenso, la gente est� tranquila, algunos llevan gafas de sol. Es la 1. Felipe, que tiene 39 a�os, trabaja desde hace un tiempo en Ibiza. �Esta es la mejor fiesta del mundo y el mejor club. Es imposible perd�rselo. No salgo mucho, pero para una ocasi�n merece la pena�. El B�nker es otra sala dentro de la gran sala. La pulsera gris permite alcanzar este estrato y la m�sica suena menos hardcore, un poco m�s fluida, el dj all� est� m�s a mano. La posibilidad de difuminarse ah� dentro hace muy atractivo este caj�n del interior del edificio. Se cumple la paradoja sobre la intimidad del anonimato por la cercan�a a un pu�ado de desconocidos. Como Hellen, que lidera a un grupo de amigas llegadas desde los Pa�ses Bajos. Ya est� sudando. �Estamos aqu� celebrando que acabamos de cumplir los 40�, trata de hacer llegar sus palabras a trav�s de la m�sica. Sus amigas la toman del brazo. �Let's go�. Al otro lado, Gabriel dice tener 19 aunque aparenta quince a�os m�s. Es electricista. �Es la primera vez que vengo despu�s de llevar un a�o trabajando aqu�. Ibiza es mucho mejor que Brasil. Por supuesto. La fiesta es diferente. Puedes ir a diferentes ambientes�, considera.Conforme avanza la sesi�n, Elrow superpone previas. Para que se entienda: siempre est� a punto de pasar algo nuevo. Es la mejor manera de que nunca acabe por consumarse la noche. Lo avisa Juan Su�rez, el periodista cultural m�s conocido de Ibiza. Habla a una distancia prudencial de la selva donde todo el mundo va barajado. �En Ibiza tienes todo lo que quieras, pero esta fiesta es diferente. Pasa de todo. A partir de las 3 ya ver�s�.Y no son las 3, pero un poco antes de las 3, los acr�batas bajan del techo. A la pista caen todo tipo de disfraces, complementos y accesorios veraniegos. Todo sube al mismo ritmo, acoplados los altavoces al viaje de cada uno. Sim�n, un franc�s, trata de convertir en un souvenir el flotador con forma de donut. Entre la algarab�a, flotando sobre los papelillos lanzados por los ca�ones, hace esfuerzos por desinflarlo. �Me lo quiero llevar a la playa�, avisa. Ninguno de sus amigos est� interesado en contar la experiencia. A partir de ah� el opening ya tiene velocidad de crucero y las caras se gui�an en los sem�foros de los ba�os, hay cedas al paso instalados por los pasillos y por las escaleras interiores, que llevan al pasillo de los espejos, aparecen Cameron y su amiga Shasha. Tienen 20 y 26 a�os respectivamente. �Esta discoteca resume el free spirit de Ibiza. Hay arte. Y mucho trabajo detr�s. Dan algo m�s. Todo es buen�simo. A m� me apetece ver arte, a los artistas, a todo esto funcionar. No he bebido nada de alcohol. No bebo�, se lanza Cameron entusiasmada.Disfraces, confeti y mu�ecos hinchables en la pistaSubraya su outfit. Es una combinaci�n colegial con liguero sobre un fondo al estilo manga. M�s o menos. ��En qu� otro sitio me habr�an dejado entrar as�?�. Aunque a simple vista parece que la etiqueta no existe, deben cumplirse algunas normas. [UNVRS] avisa por si acaso: �No se permite el acceso con chanclas, camisetas de tirantes ni ropa de ba�o. Los hombres deber�n llevar pantal�n largo. No se permite el acceso con pantalones cortos o bermudas�. La �nica uniformizaci�n es la ausencia de uniformizaci�n. En esas, una treinta�era inglesa le dice a su amiga: �There are two things I won't do. Anal and washing dishes [Hay dos cosas que no quiero hacer. Sexo anal y lavar platos]�.De repente aparece una terraza. Dos espa�oles vestidos con camisas hawaianas hablan de sus negocios. Buscan un cigarrillo dando tumbos por la cubierta de la sesi�n, un lugar empleado para tomar aire. La m�sica no alcanza hasta ah�. El paisaje aparece punteado por el amarillo de las farolas. La otra noche resulta una pecera donde los mortales duermen, a una distancia de a�os de luz de quienes han podido alcanzar la gran madrugada. Otra vez abajo, en la terraza del reservado, Babi, la camarera de origen hind�, detiene a un cliente. Interrumpe el levantamiento de una botella de seis litros de vodka de la marca Belvedere. No est� permitido el autoservicio. �Hay que controlar. No sabes si se le va a caer o no la botella. Mejor evitar cualquier problema�, justifica la intervenci�n.Por la sarten de la pista saltan las palomitas sudorosas del p�blico. Apenas se ve alcohol. La mayor�a sujeta una botella de agua. Los relojes ya se han disuelto, todos bailan con el antebrazo, colocado a cualquiera de las alturas disponibles. Es complicado alcanzar, al menos, la mitad del rect�ngulo. Avanzar entre la gente requiere paciencia y a muchos, al rozarles, se les corta la mahonesa psicod�lica. Alguien quiere dar un trago a una botella cerrada. La pregunta corta el rollo a Leire. Baila sola en algo parecido a un trance. Son las 4.43. �Hemos venido porque aqu� el techno es m�s normal que en otras discotecas. A mi amiga no le gusta este tipo de m�sica�. La amiga sonr�e por detr�s.Ahora mismo cada persona es una cabina. Interpreta de manera �nica el ritmo. Su huella de techno se acumular� sobre las toneladas ya depositadas en la isla. Cada uno, en la zona cero de Elrow, ha encontrado su reservado, el espacio donde nadie va a entrar, la reserva del coloc�n protegido. Rachel y su marido, una pareja brit�nica, no esperaban encontrarse con un periodista. �Qu� sorpresa�, dice ella. Tiene 51 a�os. Vuela sin motor, planea sobre al ambiente, sus brazos sudan como los de un ciclista. �Aqu� se est� muy tranquilo. Se puede bailar. Para nosotros es la mejor fiesta�, coincide con el resto.La cofrad�a de la noche recibe las �ltimas instrucciones. Una voz femenina sale de los altavoces: No phone, no fears, just rythm. Los clientes dejaron de grabar hace un siglo y medio. Giusseppe, un tipo de Palermo con el pelo del motociclista Simoncelli, encuentra un ojo de buey de lucidez. �Por qu� est�is aqu�?��Por qu� no?�.
La gran madrugada de Elrow, la fiesta m�s divertida de Ibiza en el club m�s grande del mundo: "Es como ser Alicia en el pa�s de las maravillas"
Ibiza es un punto dorado desde el fort�n de San Rafael. Est� a punto de anochecer. Pasadas las ocho de la tarde, los trabajadores de [UNVRS] meten el sol a empujones en el mar....











