El Corredor Norte de la Ciudad de Buenos Aires mantiene su histórico protagonismo dentro del mercado inmobiliario, aunque atraviesa una etapa de desaceleración marcada por la caída de la obra pública, el aumento de los costos de construcción y una demanda que se inclina por las propiedades terminadas.

Según explicó Horacio Ludigliani, "históricamente el Corredor Norte fue el que más propulsó las inversiones inmobiliarias", extendiendo su influencia desde Puerto Madero hasta Pilar. Sin embargo, señaló que durante los últimos dos años la actividad se vio fuertemente afectada por la paralización de la obra pública y por un escenario donde construir resulta cada vez más costoso.

Nuevas zonas de desarrollo y un mercado que cambia

El especialista destacó que algunas áreas que antes no figuraban entre las preferidas de los desarrolladores comenzaron a ganar protagonismo gracias al menor costo de la tierra. En ese sentido, afirmó que "son zonas que se desarrollan porque justamente tienen un diferencial en el precio de incidencia de tierra por metro cuadrado".

Al mismo tiempo, remarcó que existe una importante sobreoferta de proyectos y que muchos emprendimientos deben reducir valores para sostener el ritmo de ventas. Esta situación genera que el precio del metro cuadrado terminado no logre acompañar el incremento de los costos de construcción.