Estados Unidos ha divulgado el texto del memorando de entendimiento con Irán, que ambos países se han comprometido a firmar este viernes en Suiza. Ante las críticas que apuntaban a que los términos son mucho más favorables a Teherán que a Washington, y que la República Islámica es la vencedora en términos prácticos de la guerra que Estados Unidos e Israel comenzaron el 28 de febrero, un alto cargo del Gobierno de Donald Trump leyó a los periodistas los 14 puntos del acuerdo para defender que Teherán ha hecho, según él, grandes concesiones. El documento supone, sin embargo, un importante salvavidas económico para Irán, cuyo régimen estaba en sus horas más bajas antes del estallido de la guerra.El memorando estipula que Irán recibirá un balón de oxígeno económico en forma de 300.000 millones de dólares (algo más de 260.000 millones de euros) para su reconstrucción, en un plan que se abordará durante la fase de negociación que se abrirá tras la firma del acuerdo provisional, y ofrece el levantamiento de las sanciones internacionales que pesan sobre la República Islámica si esta cumple sus compromisos, en una serie de etapas también a pactar en las nuevas negociaciones.El alto cargo estadounidense, que habló bajo la condición del anonimato, subrayó, por el contrario, que el texto incluye elementos que suponen “una gran victoria para Estados Unidos”, principalmente la obligación de Irán de diluir el uranio altamente enriquecido con el que cuenta. Remarcó, además, que ambas partes pueden denunciar el acuerdo y retirarse si consideran que se está incumpliendo.Los dos países firmarán formalmente el memorando en Suiza este viernes, en una ceremonia en la que está previsto que el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, represente a su país y que Irán delegue en el presidente del Parlamento, Mohamed Baqer Qalibaf. Trump ha dejado la puerta abierta a participar él también. La cita, según el alto cargo, será “clave” para determinar si el memorando —el acuerdo preliminar— puede desembocar en un acuerdo definitivo más detallado que ponga fin permanente a la guerra entre los dos países, en la que han muerto más de 7.300 personas y que sembró el caos en la economía global al disparar los precios del combustible. “Las reuniones en Suiza serán claves para ver cómo entramos en la siguiente fase”, apuntó. Tras la firma del memorando, se abrirá otra fase de conversaciones de 60 días prorrogables. Estos son algunos de los puntos claves del documento y la interpretación estadounidense: Apertura de OrmuzEl documento que leyó el alto cargo estadounidense es similar a las versiones que ya se habían filtrado en diversos medios. Indica, entre otras cosas, que Irán tiene 30 días para completar el proceso de desminado en el estrecho de Ormuz y crear las condiciones para que los barcos mercantes puedan atravesar ese paso estratégico sin temor a incidentes. El cuello de botella quedará abierto “durante 60 días” sin ningún tipo de peajes o cargos económicos. Y en ese tiempo Irán tendrá que abordar con el sultanato de Omán y el resto de los países del golfo Pérsico la futura administración de Ormuz.En teoría, esta redacción abre la posibilidad de que Irán sí acabe imponiendo algún tipo de peaje o tasa, una vez transcurridos esos primeros 60 días, para permitir el paso por ese estrecho, algo que Teherán había dado por hecho en su propia interpretación del documento. Pero el alto cargo estadounidense rechazó esa posibilidad al señalar que, incluso en el caso de que Omán —el país al otro lado del estrecho de Ormuz— aceptara un mecanismo conjunto con Irán para recibir ingresos del tráfico marítimo, el resto de los países del Golfo no lo permitiría.Armas nuclearesEl memorando también estipula el compromiso de Irán a no obtener un arma nuclear. Las negociaciones futuras abordarán, entre otras cosas, el futuro del uranio altamente enriquecido con el que cuenta la República Islámica. “Como estándar mínimo, se reducirá el grado de enriquecimiento (down-blending) en el territorio iraní y bajo la supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA)”, establece el documento previo.A cambio de la apertura de Ormuz y renunciar a un arma nuclear —ambas condiciones ya existían antes de la guerra—, Irán, cuyo régimen teocrático ha quedado reforzado y radicalizado a raíz del conflicto, obtiene grandes compensaciones económicas. El memorando permite que Teherán restablezca de inmediato sus ventas de petróleo al exterior, vetadas hasta ahora por las sanciones internacionales. El alto cargo estadounidense quiso justificar esta eso en que, según él, la situación hasta ahora permitía que otros países rivales de Estados Unidos, como China, obtuvieran petróleo iraní a precios irrisorios. “Algo absurdo”, ha sostenido. Fondo de reconstrucciónEl texto declara el compromiso de Estados Unidos de “elaborar, junto con sus socios regionales, un plan definitivo y de mutuo acuerdo, dotado con al menos 300.000 millones de dólares, para la reconstrucción y el desarrollo económico de la República Islámica de Irán”. Cómo aplicar ese plan se decidirá durante la fase de nuevas negociaciones. Esos fondos insuflan un gran soplo de aire a un régimen iraní que antes de la guerra se encontraba abrumado por las sanciones económicas y que había vivido manifestaciones masivas de protesta contra la mala situación financiera del país en los meses previos. El alto cargo estadounidense, de nuevo, defendió la medida con el argumento de que Estados Unidos no está obligado a “poner ni un céntimo” en dinero público ni privado para ese fondo. “No nos obliga a hacer nada. Lo que los términos dicen es que si logramos un acuerdo definitivo y los iraníes cumplen, permitiremos el alivio de sanciones que permitirán, por ejemplo, que Emiratos Árabes Unidos puedan construir una planta eléctrica en Irán. Que si ellos cumplen su parte, permitiremos que haya inversiones para reconstruir su país”, argumentó el alto cargo. Levantamiento de sancionesEl compromiso de Estados Unidos “a levantar todo tipo de sanciones contra la República Islámica de Irán —incluidas las derivadas de resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y de la Junta de Gobernadores del OIEA, así como todas las sanciones unilaterales de EE UU, tanto primarias como secundarias— conforme a un calendario acordado como parte del acuerdo definitivo” .Y, como tercera pata del salvavidas económico, la descongelación de los fondos iraníes retenidos hasta ahora en entidades bancarias del extranjero: “Estados Unidos y la República Islámica de Irán acordarán mutuamente los procedimientos para la liberación de estos fondos durante las negociaciones. Dichos fondos, ya sea que permanezcan en la cuenta original o sean transferidos, estarán disponibles para el pago a cualquier beneficiario final designado por el Banco Central de la República Islámica de Irán. Estados Unidos se compromete a emitir todas las licencias y autorizaciones necesarias”, estipula el texto. La ofensiva en LíbanoSegún el documento, Washington e Irán, y sus respectivos “aliados en la guerra actual” (es decir, Israel y la milicia chií Hezbolá) aceptan el fin “inmediato y permanente de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano”. Esa era otra de las exigencias iraníes. Y es también una de las principales espadas de Damocles sobre un posible acuerdo final, porque el Gobierno israelí ya ha mostrado su nula disposición a detener su invasión del sur de Líbano.Las ventajas para Irán no se ciñen solo a lo que contiene el documento, sino también a lo que no aparece en él. No hay mención al programa de misiles iraní, que antes de la guerra Washington quiso incluir en las negociaciones para tratar de forzar su fin. Tampoco, desde luego, a la posibilidad de un cambio de régimen, el objetivo que Trump había declarado cuando anunció el comienzo de la guerra el 28 de febrero.
El memorando entre Trump e Irán lanza un salvavidas económico para el régimen
El documento prevé el levantamiento de las sanciones a Teherán, la recuperación de los fondos retenidos y una inyección de 300.000 millones de dólares en el futuro













